Diez años de pollos con mucho corazón


Como cada año, y ya suman diez, Victoria Cañete llena su casa de papeletas, donaciones y manualidades varias para vender. Su casa se convierte en un mercadillo donde quienes compran lo hacen con el corazón y con el objetivo de que algunas familias tengan una cena el día de Navidad.

Victoria es la cara visible de la asociación Pollos y Corazones, una entidad que desde hace diez años prepara bolsas con pollo, huevos y patatas para diferentes familias de Cáritas parroquial, bolsa a la que cada año se suma una donación muy especial de dulces navideños. La novedad de este año viene de la mano de otra persona solidaria de Córdoba, Carmen Nuñez, que cada año da de comer en su restaurante a diferentes personas que lo requieren, en esta iniciativa Pollos y Corazones pondrá los autobuses para que las personas puedan desplazarse hasta allí y tener una cena alejada de la calle. Sin embargo Victoria Cañete no está sola en esto, sino que año tras año se han sumado un mayor número de personas, no todas ponen dinero, algunas ponen sus manos, otras sus espacios para recaudar la cantidad necesaria, otras su coche y, quien no tiene tiempo de ninguna de estas cosas, compran lo que los anteriores aportan. 

Cuando esta aventura comenzó whatsapp daba sus primeros pasos, la red de mensajería instantánea no era una opción para difundir la idea y, mucho menos, para contactar con cualquier persona que pudiese aportar su granito de arena. Unas cartas en el buzón de los amigos, por aquí, unas cartas por allá y muchas llamadas a puertas para lograr recaudar dinero de lo que a día de hoy es una de las iniciativas solidarias de estas fechas con más adeptos. Con los años no solo ha evolucionado la forma en la que ha crecido la asociación, sino también la forma en la que los donativos han ido llegando a esta, de unas huchas que no pasan de moda y aun lleva Cañete en el bolso cada vez que cierra por fuera la puerta de su casa, a una transferencia a través de Bizum. 

Junto a Victoria Cañete, el triángulo que nos encontramos en el salón de su casa lo cierra Victoria Torres, otra de las personas que componen Pollos y Corazones, ella llama de forma incansable a las puertas, gestiona los recursos de la asociación, conoce mejor que nadie quien necesita de su ayuda en estas fechas, aunque son conscientes de que ojalá pudiesen no limitarse a una sola cena una vez al año que, con trabajo y esfuerzo, a veces logran que sean dos gracias a los remanentes. Pollos y Corazones lo componen cada una de las personas que aporta hasta la parte más pequeña, es por ello que no les gusta hablar de un número que compone la asociación que cada año crece sin parar. 

Los pollos de cartón inundan este año la mesa del salón de Victoria Cañete, son el gran atractivo de esta Navidad, pollos únicos, personalizados, cada uno hecho con corazón para que lo compren personas con corazón, algunos con flores, otros lisos, otros recubiertos con tela, etcétera, cada diseño es único, este año con la colaboración también de los alumnos del Mateo Inurria que han decorado algunos de los mencionados pollos. En estas fiestas no solo los pollos llenan el salón de Victoria Cañete, también el libro de Emilio del Campo, director de la UCI del Hospital de Montilla, “Narraciones llenas de vida” que dona parte de lo recaudado con él, belenes hechos de materiales reciclados, bolsitas de tela en las que guardar los paquetes de pañuelos, papeletas para el sorteo de un jamón el próximo jueves 19 y tantas cosas más que hacen posible que Pollos y Corazones siga creciendo un poquito más cada año. 

Y si en lugar de comprar algo prefieres simplemente donar dinero, siempre puedes decir como tantas veces ha escuchado Victoria Cañete en los últimos meses “Vito, te hago un bizum”.

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