Aún puedes visitar un Belén muy especial


San Juan de Dios, regala a Córdoba 32 metros cuadrados de arte, un belén que es una maravilla y que ha ganado este año I Premio de Belenes de Cajasur. Es emotivo, transmite sensibilidad, amor de Dios.

Son muchos y diferentes los belenes que se han instalado este año en nuestra ciudad. Lejos aún de otras de arraigada tradición belenista como por ejemplo Jerez, sí es cierto que cada año parece que va calando más en Córdoba la cultura del belén.
Son muchos y muy bonitos, pero el de San Juan de Dios, se ha llevado el primer premio de la Categoría A del XXXVI Concurso CajaSur de Belenes Córdoba organizado por la Fundación en colaboración con la Asociación de Belenistas de Córdoba. Y por algo será. El belén impresiona en su conjunto y en el detalle. En la escenografía y en la música. Es sencillamente espectacular. Merece la pena acercarse a verlo. Aún están a tiempo.
Hemos querido conocer un poco más de esta obra de arte y sobre todo, hablar con el artista y que nuestros lectores también puedan tener acceso a él. El Hermano Manuel.
Hermano, empecemos por conocer un poco la historia de los belenes en la Orden de San Juan de Dios.
Los belenes en la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios sobre todo en las casas de Andalucía, empezaron en torno a los años 40/50 cuando las casas eran para niños de la polio. Los Hermanos hacían unos belenes enormes con unas figuras impresionantes, e incluso inventaron un sistema con cables de cobre que podían simular el amanecer, el atardecer, el día… y luego con unos reflejos de un espejo, se representaba la aparición del ángel.
El Belén en la Orden de San Juan de Dios, además de propiciar que la Navidad se viviera en  la casa con los niños de forma más entrañable, era una forma de atraer a la gente. Los vecinos acudían a las casas a ver los belenes y así veían la labor que hacían los Hermanos con los niños enfermos. Por aquel entonces se vivía solo de la limosna. Al ver la labor directamente, sin que nadie se lo contara, la gente dejaba muchos donativos. El Belén era una forma de financiación también para comprar algunos regalos en Reyes y que la Navidad fuera más llevadera para los niños enfermos que vivían en los hospitales.
La polio desapareció en los años 60 gracias a Dios pero hemos seguido, sobre todo en Andalucía, con la tradición de los belenes. Es una forma de vivir más en profundidad la Navidad y aprovechamos además con las visitas para dar una pequeña catequesis y explicar el verdadero sentido de la Navidad  a colegios y grupos receptivos.
¿Quién lo hace? Se ve que tiene mucho trabajo, aquí hay miles de horas de dedicación…
Si que es cierto. Por eso te tiene que gustar, porque esto es además del trabajo que ya realizo en la Orden, para mi es un hobby. Me encargo yo solo, desde hace mucho tiempo.
Y ¿quién le han enseñado? Imagino que para hacer esto hay primero que aprender.
Estando en Jerez hace más de 22 años el Superior me encargó que montara yo ese año el belén. No sabia nada de belenes pero a partir de entonces me picó el gusanillo y empecé a hacer algunos cursos de belenes, poco a poco fui aprendiendo la técnica de manejar el pan, la escayola, los colores más realistas, la perspectiva…
¿Todo lo ha hecho usted?
Las figuras son compradas, todo lo demás si. Hasta la música podríamos decir que también. Tengo que empezar con mucho tiempo. Me siento con la obligación de montarlo porque viene mucha gente a verlo y no les podemos fallar.
Empiezo en verano, en Agosto, primero decido que hacer ese año y luego me pongo manos a la obra. Mayoritariamente el material es pan blanco, también otro tipo de pan que es más duro y se utiliza sobre todo para las casas y la montaña, para que aguante bien.
Todo lo pinto yo con pintura acrílica al agua, las rocas tienen 3 capas, con gris de fondo y se remata con terrosos. Las casas tienen dos capas y se matiza con verdín, humedad, manchas…
Lo más importante es la perspectiva, que sea realista, proporcionado. Cuando se hace una calle los colores que vayan en degradado, las casas en disminución, las figuras un poquito más pequeñas, tienen que dar sensación de lejanía, si no, no hay perspectiva.
¿Se considera usted un artista? Desde luego esto no lo hace cualquiera.
Le pongo mucho interés y le dedico muchas horas, eso si te lo puedo decir. Es un hobby, me encanta.  Intento hacer cada año algo diferente, algo especial, una escena que llegue y que transmita algo. El belén no es la construcción, es un conjunto de todo, es crucial la iluminación y la música, que te ayuda a meterte en el ambiente. Se trata de transmitir sentimiento, que no sea una cosa fría.
Me llama la atención el Misterio, no es hierático como suele ser habitual
Es cierto, el misterio es diferente a lo que estamos habituados, las figuras participan de la actividad de alrededor, no es estático. Aquí en Córdoba todavía extraña un poco, pero donde hay cierta cultura belenista es habitual. Yo quiero que sea humano, cercano, sencillo. Ya hemos dejado atrás el San José con una vara de pie y la Virgen sentada mirando al niño que duerme.
En esta ocasión, la Virgen esta sentada, el niño no está tumbado, esta sentado y jugando con una paloma y mira a los Reyes porque le llaman la atención. San José esta como es normal, trabajando en su carpintería. Cambio todos los años la escena. Otros años he puesto a San José con el niño en brazos, que tampoco aquí en Córdoba es habitual. Le doy un toque un poco innovador.
Cada año incorporo nuevas figuras, principalmente los Reyes y el Misterio así consigo que la escena se distinta cada año. Lo que si es nuevo es todo el decorado del belén. Las guardo y a veces las presto, o las reutilizo cambiándoles el color o la ubicación. Todo depende.
¿La música es también en parte obra suya?
En parte si. Y es que para mi la música y la iluminación son fundamentales a la hora de trasmitir sentimientos. Cada año elaboro una banda sonora distinta. No me gusta usar los Villancicos pachangueros, creo que es más adecuada una buena banda sonora. Este  año he cogido trozos de Juego de Tronos, y los he unido y mercado con otros fragmentos.  También me gusta mucho la música épica.
Aún queda tiempo. Hasta el seis de enero permanecerá abierto al público este belén tan especial. 32 metros cuadrados de cariño y dedicación con un resultado que no deja a nadie indiferente. Ya lo han visitado más de 3000 niños y otras tantos cordobeses que acuden cada año a verlo.
Como nos ha contado el Hermano Manuel, han visitado el belén señoras que vienen con nietos y que ya venían con sus padres. Para nosotros es muy gratificante que nuestro belén se haya convertido ya en una tradición en la ciudad, en algo que pasa de padres a hijos y a nietos. No pueden estar más orgullosos.
Totalmente recomendable la visita. ¿Te lo vas a perder?.
 


 
 
 
 
 

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