"En el mundo del caballo no debería tener cabida la envidia"


Rafael Arcos es ahora mismo uno de los grandes en la doma vaquera y ha ganado recientemente el primer premio del campeonato nacional de esta disciplina

Que el sevillano Rafael Arcos González (de Umbrete), es uno de los mejores jinetes de España, nadie lo puede poner en duda. Son muchos los premios y reconocimientos que lleva cosechados. Este año se ha vuelto a hacer, como en otras ocasiones, con el primer premio del Campeonato de España de Doma Vaquera, organizado por la Asociación Andaluza de Doma de Campo, que se ha disputado de nuevo en la Hacienda de la Albaida de Córdoba, en el marco del II Salón Internacional del Caballo y el Campo. En la categoría absoluta, Arcos ha vencido montando a Orujo consiguiendo un total de 582,9 puntos.

El caballista Rafael Cruz
Rafael Arcos en un momento de competición / Foto: MR Bueno Fotografía

¿Cuál es la clave de tu éxito Rafael?
El amor por este mundo y el dedicarle mucho tiempo a ello es lo que me ha llevado a este nivel. Mi vida es muy monótona porque el caballo es mi trabajo y mi pasión. Es un modo de vivir. Si un día no monto no me voy bien a la cama. Esa constancia y esfuerzo me han hecho llegar hasta aquí, aunque también es imprescindible saber escuchar las críticas y no creer que lo sabes todo, siempre queda algo por aprender. Además, creo que no basta con hacer los ejercicios perfectos sino que el sentimiento que transmites es lo que finalmente te hace llegarle al jurado de cada certamen.
¿Cómo has visto el nivel de competición este año en el certamen?
Es sin duda el más alto de la historia. Nos encontramos en un momento en el que hay gente muy preparada. Jóvenes que vienen pisando fuerte y que se preocupan por convertirse en unos auténticos profesionales. Y eso es lo bonito, que esto vaya en aumento. Ahora con las nuevas tecnologías y la proliferación de escuelas de formación en este campo, los aficionados tienen más fácil el acceso a los contenidos y al aprendizaje en general de este arte. De esta forma, en pocos años la doma vaquera ha pasado de estar liderada por diez nombres que siempre estaban en la élite, a albergar muchos más y esto conlleva que los premios se los disputen entre más profesionales, siendo así más atractivos los campeonatos. Algo que considero muy bueno para la profesión y la afición.
Siempre se ha escuchado que a los maestros no les gusta hablar con soltura de las técnicas y de sus conocimientos sobre la doma, ¿tu eres de esos?
Estoy en contra de los tabúes y de los secretos entre aficionados. Es algo que hace daño. Sobre caballos está casi todo escrito por lo tanto es algo absurdo. Yo apuesto por que exista una competitividad sana y bonita entre nosotros. De hecho, creo que es lo que existe ahora. Afortunadamente, se ha ido perdiendo ese recelo absurdo a hablar y evitar enseñar a otros. En este arte no debería tener cabida la envidia, ya que no trae nada positivo.
Rafael Arcos
El Jinete, Rafael Arcos, en una de sus actuaciones

Tras el II Salón Internacional del Caballo, ¿cómo crees que está respondiendo la ciudad de Córdoba ante su apuesta por fomentar este mundo?
Córdoba está apostando muy fuerte. Lleva demostrando unos años su capacidad de organización, la afición tan grande que existe aquí y que cuenta con las mejores instalaciones. Es de admirar lo que se está haciendo.
¿Cómo ves el futuro de la doma vaquera?
El futuro está más que garantizado. La afición ahora es tremenda. Desde nuestra tierra se está apoyando por parte de todos los organismos e instituciones este arte que es nuestro y nos hace grandes. Frente a la escuela clásica, la vaquera está en auge, sigue creciendo. Los ganaderos además están haciendo un magnífico trabajo, luchando día a día por sacar buenos caballos. Pero lo más importante es que cada vez hay más jóvenes enamorados de este mundo y padres que les inician en él a través de las escuelas o de alguien que les ayuda en sus comienzos. La formación sobre equitación está de moda y eso me llena de satisfacción.