Cuidado con "Buscar mi Iphone"


Un hombre está siendo juzgado en la Audiencia Provincial de Córdoba acusado de asestar 15 puñaladas a su esposa a quien localizó y buscó gracias a la aplicación de móvil

Los sistemas de localización de móviles pueden ser una herramienta peligrosa para controlar a tu pareja; en concreto, el Icloud “Buscar mi Iphone” ha sido usado por un hombre, acusado de asestar 15 puñaladas a su esposa, para controlarla en todo momento, dar con su paradero exacto a donde la chica había ido para desahogarse con un amigo sobre la situación en casa: su padre había fallecido pocos días antes y su marido la maltrataba.

Imagen del acusado de espaldas, antes de su declaración ante el juez. Fuente: LVC
Imagen del acusado de espaldas, antes de su declaración ante el juez. Fuente: LVC

Eso es lo que relató ayer en la primera sesión del juicio la víctima, que entró a la sala donde se juzga a su marido, acusado de un delito de maltrato habitual y de un intento de homicidio por el Ministerio Fiscal. La chica llegó temblando, agarrada a su psicóloga y ha declarado detrás de una mampara, nerviosa, ha perdido la voz en varias ocasiones. El motivo central del caso es que la noche del 15 de septiembre de 2013 el marido la localizó por la aplicación del móvil y fue hasta donde ella estaba, en el interior de un coche, y cuando el otro hombre salió se abalanzó hacia él para agredirle.
Después, el propio acusado ha confesado que se dirigió a la ventanilla donde estaba su mujer, la rompió; “estaba obcecado, en el momento que vi una gota de sangre, paré”. La mujer intentó arrancar el coche y salir pero tenía una valla delante y el coche del acusado impidiéndole el paso por lo que en un momento dado, dice que su marido rompió el cristal de la ventanilla con un puñetazo y comenzó a asestarle puñaladas -hasta 15, según las conclusiones de Fiscalía- tras lo que él mismo llamó al servicio sanitario del 112 para que atendieran a su esposa.
Además, la mujer ha contado al juez que los malos tratos comenzaron desde el principio de su relación, que se metía con su familia, con ella. Ha descrito dos agresiones concretas, las que recordaba. Ante todo el relato de la mujer, el acusado no paraba de negar con la cabeza.
Hoy es el turno de los peritos, los psicólogos y demás pruebas probatorias.