Los perros de mi mujer


“Este programa está presentado como fue creado originalmente. Puede contener representaciones culturales anticuadas"

Hubo un tiempo en el que Disney hacía buenas películas. Protagonizada por los inefables Dean Jones y Suzanne Pleshette (caras asiduas de la productora), cuenta la historia de una pareja y de los problemas que surgen en la convivencia debido a los perretes que cada uno de ellos posee. Un divertimento sin mayor trascendencia que la de distraer a la familia.

Hace poco tuve la genial idea de ponerla en casa, en la esperanza de que mis nenes se entretuvieran un rato. Cual fue mi sorpresa cuando, antes de empezar me sale un cartelito que rezaba algo así como:

“Este programa está presentado como fue creado originalmente. Puede contener representaciones culturales anticuadas”

El texto exacto no lo recuerdo, pero más o menos venía a decir eso. O sea que, algún genio directivo de Disney había decidido por su cuenta y riesgo que la película está anticuada. Es decir, que no es moderna. Que ahora la habrían hecho de otra manera. Que antes molaba pero que ahora ya no mola. Que lamentan mucho si ofende al colectivo de dueños y dueñas de perros y perras, o bien al colectivo de perros y perras en sí, o al colectivo de pintores y pintoras (el protagonista lo es), o al gremio de amos y amos de casa (la protagonista lo es), o …

Lo dramático del asunto es que, si nos paramos a reflexionar un poco, según esta Nueva Filosofía Puritana, en adelante NFP, Shakespeare no debería haber escrito Otelo, porque habla de un moro negro (textualmente). Gracias a la NFP, la Humanidad debería haberse perdido (por ejemplo) esta magna obra, unas de las cimas de la literatura universal.

¡De cuántas malignas obras de arte nos podría haber librado esta secta, guardiana de la pureza moral y ética! ¡Estos Braguetones de la postmodernidad! Por cosas como estas, no se me ocurre poner Netflix, HBO, Disney+, Movistar, A3Media, Rakuten, ni ninguna otra plataforma copada por la NFP. Soy fiel a mi Filmin y sus “directo a vídeo” de Serie B. Al menos me quedo con la satisfacción de escapar por un rato al aparato visor que el Gran Hermano tiene instalado en el salón de mi casa.

¡Vayan ustedes a la mierda, fantoches!

Quieran a la gente de su alrededor y les irá mejor. Besos.