Papá, yo quiero ser youtuber


Con doce años mi hijo me pidió que le comprara una capturadora de vídeo, ante mi pregunta de eso para qué servía me contesto: para ser “youtuber”. Al poco tiempo ya la tenía instalada en casa, capricho nada barato, abrió su canal de vídeos y empezó a subir sus grabaciones, en seis meses tenía seis seguidores:  su madre, su padre y los otros cuatro amigos que se habían abierto canal. No servía para eso, menos mal.

Me ha venido a la cabeza esta doméstica anécdota pues no hago nada más que ver en los medios la palabra “youtuber”. A raíz de la marcha de varios jóvenes creadores a Andorra parece que se han disparado todas las alarmas, pero lejos de ser un problema tal vez debería ser un punto de inflexión para replantearse ciertas cosas.

Está claro que la marcha al país vecino se debe a un problema tributario. Estos youtubers, que tienen grandes ingresos, se marchan al país vecino para no tener que pagar tanto al fisco, pero no creo que haya que armar tanto revuelo mediático, que no sirve sino para distraer la atención de una nefasta gestión de la pandemia, pues en Andorra hay censados también deportistas y artistas que llevan mucho tiempo allí ya. No salieron tanto en los medios los Puyol, que tacita a tacita subieron la renta per cápita del principado.

Estos jóvenes que crean riqueza tal vez se merecen la oportunidad de poder trabajar en su tierra, con unas medidas tributarias más adecuadas a los tiempos actuales, pues hoy día hay profesiones que se pueden llevar a cabo en cualquier sitio, la red de redes permite la deslocalización laboral por lo que el primer paso que debe dar un gobierno coherente es buscar un marco fiscal adecuado que les permita desarrollar su trabajo y creatividad pagando unos impuestos justos. Y creo recordar que hay muchos actores y actrices afines al régimen que están allende nuestras fronteras, pero no pasa nada. Con la venia de su señoría.

Además, creo que han pinchado en hueso pues mientras se afanan en bombardear a la audiencia televisiva en todos los medios financiados con un mensaje de insolidaridad, los “youtubers” han salido al contraataque en la plataforma que dominan y en la que tienen millones de seguidores, y al final, este feroz ataque contra los que se marchan a Andorra va a provocar un efecto boomerang que abrirá los ojos a más de uno. Por cierto, me sorprende que Echenique quiera convertirse en el adalid de la honradez… ¿Echenique? ¿honradez? ¿Seguridad Social? ¿de qué me suena eso?

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here