La evolución de la iconografía mariana antes del nacimiento de Cristo


El culto a la Virgen María lo tenemos en nuestra sociedad desde la creación del cristianismo, pero no fue hasta la llegada de que la imagen de ésta se hiciese visible, cuando se comenzó a representar a María en multitud de escenas, que no siempre eran las de la Pasión de su hijo. Desde principios del cristianismo se profesó una gran devoción a María, esto motivó que los Padres de la Iglesia la alabaran y la describiesen de manera física y espiritual. Es en los siglos XI-XII cuando los escritores Cedrenus y San Anselmo dejaron descripciones de la Madre de Dios que estaban derivadas de las antiguas imágenes bizantinas que se suponían que fueron pintadas por San Lucas, el denominado pintor de la Virgen.

Inmaculada Concepción de Pedro Roldán./Foto: LVC

Es a partir de la Edad Media cuando se muestran cantidad de escritos en los que se habla de María, haciendo que esto llevase a una evolución de las representaciones, basándose los artistas en diversas fuentes literarias, que de nuevo cogieron auge, como son los evangelios apócrifos, la Leyenda Dorada, y los libros de pensadores místicos como San Bernardo, San Buenaventura y Santa Brígida. Pero con la llegada del siglo XVI, tras la separación de la iglesia, los protestantes no concebían algunos de los dogmas de la iglesia católica, esto hizo que se incentivara la defensa de la Concepción Inmaculada de María, entre otros misterios, multiplicándose el número de cofradías en honor a la Virgen; también se apoya el rezo del Santo Rosario, que quedará establecido en la meditación y oración de 15 misterios. Por otro lado, también se celebraban fiestas en honor a la Santísima Madre de Dios, siendo las principales las de la Inmaculada Concepción, el nacimiento de la Virgen, la visitación a su prima Isabel, la presentación en el templo, la purificación y la Asunción.

Todos estos hechos hicieron que apareciesen multitud de iconografías referentes a la vida de María, y por otro lado, escenas alegóricas que resaltan sus valores divinos y humanos. Uno de estos temas es la aparición de los abuelos de Cristo, es decir, San Joaquín y Santa Ana, resaltando sobre todo el papel de la madre de la Virgen. Era un matrimonio longevo, que no pudieron a llegar a tener hijos, solamente hasta que se obró el milagro, y en la puerta Dorada se concibió a María. En aquella época estaba muy mal visto que un matrimonio, y sobre todo una mujer, no pudiese tener hijos, por lo que fueron repudiados durante mucho tiempo, hasta que la gracia llegó a sus vidas. Pues bien, María es acompañada en diversos pasajes iconográficos, principalmente de su madre, pero también puede aparecer cogida de la mano por ambos padres.

Ya en el ciclo de la infancia de María, el primer tipo iconográfico que se conoce es el del nacimiento de la Virgen. Este tema es narrado en el protoevangelio de Santiago, de donde se toman las principales referencias, aunque los artistas también se inspiran en algunas representaciones del nacimiento de Cristo, para hacer el de su madre. También se destaca la denominada educación de la Virgen, donde se puede apreciar que Santa Ana le enseña a leer o coser a su hija, siendo un momento más cotidiano. Aunque sin duda uno de los temas que ha dado más juego es el de los desposorios de María, ya que se nos muestra a ésta formando parte de la sociedad del momento, tomado el pasaje de los evangelios apócrifos y la Leyenda Dorada. Sobre este tema de los desposorios hay que destacar la vara florida que porta San José, como símbolo de ser el elegido por Dios.

Otro de los temas destacados en la iconografía mariana es la Anunciación, que en la mayoría de casos aparecerá María rezando, de pie o arrodillada, y justo en ese momento aparece el arcángel Gabriel para darle la buena nueva. Este ángel mensajero aparecerá con vestiduras blancas, capa pluvial bordada y sujeta con un broche. Uno de los atributos más significativos del ángel es el lirio, que será muy usado en la pintura para aludir a la virginidad de María. El tercer componente de la anunciación es el Espíritu Santo, que suele aparecer en forma de paloma, viéndose ésta cerca de la oreja de María o también cerca de su vientre. Un momento relacionado con el embarazo de la Virgen es el de la visitación a su prima Isabel, siendo tomado este tema del evangelio de San Lucas. Esta iconografía también es nombrada como el viaje, el encuentro, el canto del magnificat.

De esta manera, se puede apreciar como en todos los ámbitos cristianos la Virgen María está presente y el arte es un buen conocedor de ello, ya que nos muestra multitud de episodios que nos hacen ver la magnificencia y humildad de María, la corredentora de los cristianos. Por ello es muy común que en tiempo estival se vean procesiones en donde Ella es la gran protagonista, como portadora de su hijo, siendo el primer sagrario de la historia del cristianismo, desde su nacimiento hasta su tránsito hasta los cielos, todo ellos visto en nuestras cofradías de gloria, aportando de esta manera la visión de que, aunque Cristo es el primero en todo, no nos podemos olvidar de su madre, que es llevada por distintas feligresías a evangelizar y rememorar su gran fuerza, divinidad y saber estar.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here