Niños jugaban en Ucrania

Eran como cachorros simulando la vida

Amores tardíos

Su esposa había muerto hacia un par de años de un parraque que le dio.

El fin de una civilización… o no

Al hombre de hoy, intuía,  le faltaba el reposo. Pararse a pensar y a escuchar el silencio.

Del amor y los perros

Cuco y Pablo eran de la misma edad: catorce años. Para un perro, era ya una edad provecta.

De flores y pájaros

Y abría las jaulas y soltaba a los pájaros que salían como flechas cantarinas

Calma

En este mundo apresurado, es un tópico hablar de la calma: de que tenemos que sosegarnos, aparcar obsesiones, gozar de lo sencillo...

La Loba Blanca

Yo no soy ni de derechas ni de izquierdas. Yo soy del que me deje ser libre.

La señorita torera

El miedo. Maldito miedo. Siempre el miedo.

Mosaico incompleto de santos inocentes

Víctimas inocentes de la violencia desatada en una cultura donde el respeto a la persona y a la vida  está en evidente retroceso

El acoso

En cuanto le echaron el ojo a Jacinto lo eligieron como víctima. Jacinto sonreía a todos, tímidamente, con el afán de agradar

Los enterrados

Y volvía a su ensimismamiento, miraba su vaso de vino y, al poco, echaba otro sorbito. Y callaba.

El frío

Para todos los que, en este día de Difuntos, hemos sentido el frío de la ausencia, pero también el consuelo de una tibia esperanza.
caza cabello

¿Cómo es posible…?

Recordó lo que pasaba hace algunos años , cuando todo era más sensato, más natural, más equilibrado; cuando se podía vivir plácidamente, sin sufrir ataques.
Paula Badanelli./Foto: Vox

Paula, la valiente

Lo verdaderamente triste es que, en realidad, no la apoyaban ni los que pensaban como ella. Por comodidad.

La duda

Pobre viejo, si hubiera sido más decidido todavía estaría entre nosotros.
rehala rehalas montería monterías

Prohibir, prohibir, prohibir.

Recordaba que, en su niñez, había cenado, en las noches de verano, a la luz de un carburo, ancas de ranas fritas.

Grandes toreros pequeños

Desde mi más profundo respeto a todas las personas con acondroplasia…

¡¡¡ Despertad ya, coño…!!!

Laureanito, que aunque púber estaba bastante avionado, no entendió nada de eso del “ hervor de la concupiscencia”

Feliz cumpleaños feliz

Ante las responsabilidades y ante las situaciones extremas que la vida le había puesto delante, jamás había vuelto la cara

El coronel está triste

El pensaba que su cuñado era un pusilánime sin más aspiraciones que poder comer cada día un plato caliente de garbanzos