El BsOE: Diario propagandístico gubernamental de la mañana


No sólo ha menospreciado y utilizado partidistamente el BOE, como si se tratase del Boletín socialista Obrero Español, sino que ha obligado a la Corona a firmar su declaración política.

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Llevo más de treinta años que al inicio de la jornada laboral leo el BOE, el BOJA y el BORME. Sí, costumbre quizás insana, pero como decía el Guerra: ¡Hay gente pa´tó! Y lógicamente, me he encontrado con muchas cosas: erratas graciosas, leyes inesperadas y otras muy esperadas y deseadas, así como algún hecho histórico que quedaba reflejado en esos boletines oficiales, pero este viernes, después de tantos años, aún me han sorprendido con algo que jamás creía que iba a ver.

Este gobierno social-comunista no va a dejar ninguna institución sin manipular y desprestigiar, cualquier cosa con tal de que esté a su servicio propagandístico. Ya hemos visto su trato a la Corona, al Consejo General del Poder Judicial y a múltiples organismos del Estado, y ahora le ha tocado al BOE.

El pasado viernes se publicaba la Ley Orgánica 5/2021 de 22 de abril por la que se derogaba el apartado 3 del artículo 315 del Código Penal, algo de por sí, al menos para mí, ya preocupante, como expresaré a continuación, pero que incluía en su preámbulo un encendido mitin.

Sí, en el preámbulo o exposición de motivos de la ley, que los juristas hemos considerado siempre como la carta de presentación de la norma, donde el legislador dejaba la impronta y el espíritu que había movido al dictado de la Ley y que sirve para su interpretación auténtica, se hace un crispado ataque al partido mayoritario de la oposición acusándolo, nada más y nada menos, que del desmantelamiento sistemático de libertades, especialmente de aquellas que afectan a la manifestación pública del desacuerdo con las políticas económicas del Gobierno.

Sí, eso lo dice un gobierno, encabezado por un presidente que no ha dicho una verdad ni por equivocación, y que en toda esta pandemia ha manipulado, por ejemplo, todas y cada una de las ruedas de prensa que por el plasma (y va con doble intención) nos han largado.

Pero no sólo ha menospreciado y utilizado partidistamente el BOE, como si se tratase del Boletín socialista Obrero Español en lugar del Boletín Oficial del Estado, sino que ha obligado a la Corona a firmar su declaración política, haciendo que su independencia y neutralidad salten por los aires. Eso sí, todos ellos muy dignos frente al Rey cuando éste defendió la Constitución y la unidad de España, ante el golpe de estado de los independentistas catalanes, criticándolo porque había mostrado una postura, que no era otra que la defender el estado democrático y de derecho y los principios esenciales recogidos en la Constitución.

Pero, no nos quedemos sólo en estos fuegos artificiales, bajemos al contenido de la norma aprobada. El apartado 3 del artículo 315 del Código Penal penalizaba los violentos y coaccionadores “piquetes de huelga”, aquellos que impiden a los trabajadores ejercer su derecho al trabajo, su libre elección de ir o no ir a la huelga.

Está claro que estamos en manos de un gobierno que “le pone” cuando un policía es agredido (dixit el ex vicepresidente), cuando los escraches (claro, si no son contra ellos) son “jarabes democráticos” o incitan a la desobediencia y no respeto a un gobierno legítimamente constituido conforme a unos resultado electorales (ese Podemos andaluz, cuando el PP llegó al Gobierno).

Está claro que lo que a este gobierno le gusta es la confrontación y la lucha, frente al diálogo y el desarrollo.

Eso sí, luego, si estas medidas de protesta o críticas a sus personas se vierten frente a ellos y las consideran duras o descarnadas te llaman fascista y todo arreglado.