Plan de choque cordobés, y ¿por qué no algo más?

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Al poco de decretarse el estado de alarma, el alcalde de nuestra ciudad, José María Bellido, quiso promover entre todos los grupos políticos y agentes sociales la elaboración de un plan de choque para ayudar, dentro de las competencias que a un Ayuntamiento le corresponde, en lo posible, a la situación que se avecinaba con el cese casi absoluto de actividad, así como para los momentos inmediatos posteriores al levantamiento de dicho estado de alarma.

No voy a entrar aquí sobre las bonanzas o no (que las hay y bastantes) pues ya se han escrito muchos artículos y se han realizado muchas declaraciones sobre el contenido de dicho plan, sino que me gustaría reflexionar sobre cómo se ha alcanzado el mismo.

Lo primero que hemos de tener en cuenta es la escasez del presupuesto municipal para afrontar tanta necesidad como se ha producido y se va a producir en estos meses. No se puede olvidar que de todas las administraciones públicas que nos gobiernan, aún cuando la más cercana al ciudadano, el ayuntamiento es la más pequeña, tanto en presupuesto como en competencias, y que nadie puede dar más de lo que tiene, pero sí que debe de hacer el esfuerzo de dar todo lo que tiene.

Una gran parte del dinero que se podría destinar a mitigar los efectos de la pandemia se corresponde con el superávit de los ejercicios anteriores, que, gracias a una buena gestión del dinero público ha hecho que se tuvieran unas reservas de casi veintidós millones de euros, pero que para disponer de ellas es preciso la autorización del gobierno central. Y hete aquí que al día de la fecha, ese gobierno central aún no ha decidido nada al respecto, y lo primero que se le ocurrió a la ministra de hacienda fue lo de hacer una bolsa común de todos los superávits de los ayuntamientos para disponer de ellos desde el gobierno central. Es decir, desde los Ayuntamientos se hace una buena gestión, se cumplen los objetivos de déficit, se obtiene un superávit para cubrir desfases futuros y cuando surge una necesidad acuciante en ese pueblo o ciudad, el gobierno central, malgastador que incumple reiteradamente el objetivo de déficit, va y pretende apropiárselo. Así que ya podemos ir tomando nota de lo que nos espera.

Pero lo más interesante para mí ha sido el conseguir que el plan de choque haya sido suscrito por los partidos que gobiernan la ciudad, Partido Popular y Ciudadanos, con el de la oposición Vox (ese que desde la izquierda se le critica como irracional y con quien no se puede hablar), y también con el apoyo de los agentes sociales CECO, CCOO y UGT, pero al que no se han querido sumar ni PSOE ni Podemos (los que desde el gobierno de la nación reclaman unidad y apoyo, pero, consejos vendo que para mí, no tengo).

Resulta sorprendente como estos dos partidos de la oposición no han querido aportar nada a esta iniciativa que sólo busca ayudar a la población a hacer más llevadera la crisis que se nos ha venido encima, cuando los dos sindicatos, adláteres de esos partidos, sí que han encontrado puntos de acuerdo con el gobierno municipal, con los empresarios e incluso con la “terrible” ultraderecha, según aquellos.

Mucho me temo que PSOE y Podemos o aún no han digerido la derrota electoral o, lo que puede ser aún peor, no son capaces de aportar nada para ayudar a salir de la crisis, pues me parece absolutamente increíble que no haya ni una propuesta del plan de choque que puedan suscribir, ni que no sean capaces de hacer alguna que pueda ser asumida por el resto de fuerzas políticas y agentes sociales ¿Tan al extremo han llegado que no encuentran puntos de acuerdo ni siquiera con sus sindicatos?

Es lógico que cada partido, asociación empresarial, sindicatos, etc. … tenga propuestas y soluciones diferentes a las cuestiones públicas, por eso cada uno tiene una ideología, pero estoy seguro de que todos tienen unos fines comunes que alcanzar, como el bienestar de los ciudadanos, aunque quieran alcanzarlo de distintas formas, y, seguro, que hay cinco, diez o quince metas que todos quieren conseguir.

El hecho de haber suscrito este plan de choque por tan amplio espectro social, y aún cuando, como he dicho, PSOE y Podemos se hayan puesto de espaldas al mismo (creo que más por motivos de un mal entendido enfrentamiento que de convencimiento en la necesidad de participar en dar solución a los problemas de los ciudadanos y sin que sea aún tarde para aportar su grano de arena), genera la esperanza de que se puede conseguir en nuestra ciudad un acuerdo, en el que, con mucha imaginación (porque dinero va a haber poco) se puedan encontrar soluciones no sólo para resolver problemas acuciantes hasta el 31 de diciembre, sino también para seguir creciendo como ciudad, hacerla cada día más atractiva (no sólo por su indiscutible belleza e historia) y generar una actividad diversificada que nos lleve a que las situaciones de crisis sean más llevaderas y generen menos daño en los ciudadanos.

Presumimos (aunque la historia lo pudiera desmentir) de ser una ciudad donde han convivido diferentes culturas, siendo una de las más importantes del mundo, por lo que nos obliga a ser coherentes con ello y ser capaces de hacer realidad esa convivencia y de encontrar puntos de encuentro donde apoyarnos para crecer.

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