La gestión del Alcazar de los Reyes Cristianos


El 15 de junio de 2015, unos días después de constituirse el Gobierno municipal de la ciudad de Córdoba formado por Psoe, Iu y apoyado por Podemos, algunos representantes sindicales le pidieron a ese cogobierno la ruptura de la gestión público-privada del espectáculo de luz y sonido del Alcázar y que se gestionara exclusivamente desde lo público, a pesar de que desde todos los ámbitos turísticos se reconocía como un éxito ese modelo de gestión.

No podían consentir esas personas que lleva años viviendo de lo público, sin beneficio alguno reconocido para la ciudad, que un logro para la ciudad de Córdoba y que creaba empleo privado e ingresos para el Ayuntamiento, pusiera de manifiesto la realidad de que para ellos sólo priman desde hace muchos años intereses sindicales particulares, cueste lo que cueste a las arcas municipales. Era un ejemplo de gestión eficiente que podría extenderse a otros ámbitos municipales y ello les restaría protagonismo y poder dentro del Ayuntamiento.
Pero, si ese “que hay de lo mío” es poco razonable desde el punto de vista ético y de lo implica de coste a todos los cordobeses, aún es mucho menos sensato que quienes gobiernan, que tienen la obligación de velar por el interés general, por el dinero de los ciudadanos, por la creación de empleo y por el turismo de la ciudad, se presten a ese juego por intereses cortoplacistas y/o de afinidades políticas.
Y como algunos de los responsables políticos actuales sabían que era inviable la gestión exclusivamente desde lo público, y estaban seguros de que iba a ser un fracaso esa gestión del espectáculo de luz y sonido, como el tiempo ha demostrado, necesitaban a corto plazo poner el “ventilador” para desviar la atención. Esto explica por qué se hace esa falsa denuncia en los juzgados contra mi persona, archivada definitivamente por la Audiencia provincial.
Ha quedado muy claro tras la resolución judicial, que se actuó correctamente, en beneficio de las arcas municipales y del turismo de Córdoba, y que todos los contratos firmados contaban con los informes de los técnicos competentes, supervisados por los controles que eran necesarios, y con todos los requisitos de transparencia que marca la legislación vigente, cuestiones que conocían perfectamente los denunciantes y los responsables políticos que han apoyado esta forma de actuar.
Conviene recordar con detalle lo ocurrido. En 2012, el entonces equipo de Gobierno municipal del PP, tenía como objetivo que la ciudad contara con una actividad turística para conseguir aumentar las pernoctaciones en la ciudad y fomentar el empleo, todo ello recibiendo el Ayuntamiento de Córdoba unos importantes ingresos mediante un canon, y con la creación de numerosos empleos directos e indirectos. Por ello, se apostó por potenciar el espectáculo de luz y sonido del Alcázar y sus horarios de apertura entre otras actividades.
De esta forma, comenzó a haber 3 pases en invierno y 4 en verano del espectáculo nocturno, y se comenzó a abrir el Alcázar todos los días del año mañana y tarde, salvo Nochebuena y fin de año. Todo ello, cobrando el Ayuntamiento un importante canon anual y siendo el mantenimiento del espectáculo a costa de la empresa, que además creó 13 puestos de trabajo directos. En resumen: ingresos para el ayuntamiento, más empleo y más turismo.
Sin embargo, hoy en día el Alcázar está perdiendo número de visitas mes a mes tras permanecer sus puertas cerradas ya que los horarios de visita al Alcázar se hayan visto notablemente reducidos. Ahora, está cerrado todos los lunes, todos los domingos y festivos por la tarde, y todas las tardes desde el 15 de junio al 15 de septiembre. Córdoba no cuenta ya con un espectáculo nocturno de primer nivel ni un solo día al año. Y el Ayuntamiento de Córdoba ha dejado de percibir importantes ingresos, y 13 personas de forma directa han quedado en paro. En resumen: coste para el ayuntamiento, menos empleo y menos turismo.
Ahora se anuncia que el Cogobierno da un paso parcial atrás y vuelve a un modelo similar al que denunciaron, pues en breve la misma empresa que lo gestionaba iniciará un nuevo espectáculo con menos pases – uno en invierno y dos en verano y lunes cerrado – , menos personal contratado, muchas menos horas de apertura del Alcázar, cobrando del Ayuntamiento en vez de pagando un canon al mismo, y siendo ahora todos los gastos de mantenimiento a cuenta del Ayuntamiento. De nuevo coste para el ayuntamiento, menos empleo y menos turismo.
Que cada uno saque sus conclusiones, pero desde luego no es de recibo que el interés de unos pocos se ponga por encima del interés de Córdoba. Y esto, lamentablemente, no sólo ocurre en el Alcázar de los Reyes Cristianos.

 

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