Por un proyecto educativo diferenciador


Elegir. Pero… ¿Qué?

Durante el mes de marzo en Andalucía, las familias que tenemos hijos en edad escolar podemos elegir el Colegio a donde irán nuestros hijos el curso próximo. Si son mayores de 3 años, podemos cambiarlos de Centro Educativo, puesto que se supone que ya estarán escolarizados. Si durante este año 2017 cumplen 3 años tenemos que elegir el Centro Educativo en donde deseamos que se formen como personas. Ésta es la fórmula escogida por nuestra administración para llevar a efecto la libertad de enseñanza del art. 27 de la Constitución.

Nos guste más o menos, esta fórmula es la que tenemos. Como podemos comprobar una cosa es la libertad de enseñanza y otra es la pura y tozuda realidad. Una cosa es lo que viene en la Constitución y nuestros derechos y otra muy distinta la realidad de los decretos, reglamentos e instrucciones.

Nuestro sistema educativo tiene muchas lagunas, una de ellas -y no menor-, es la falta de información sobre lo que podemos elegir. ¿Público? ¿Privado? ¿Concertado?

En primer lugar, podemos elegir un Centro Privado. Para ello, solo hace falta dinero, no es necesario hacerlo ni en un tiempo ni de una forma determinada. Es el modelo más simple de elección y también son los Centros que han apostado por la máxima definición y por tanto, la máxima diferenciación. Pueden ser con ideario aconfesional o con ideario religioso.

Sin embargo, la mayoría de la población elige entre los Centros que el art. 3 de la LEA (Ley de Educación de Andalucía) define como Servicio Público Educativo: escuela pública y concertada.Intentaré centrarme en la elección entre ambas.

La Administración distingue entre  escuelas de Titularidad Pública y de Titularidad Privada con concierto (acuerdo según la LODE) con la Junta. Ambas escuelas están sostenidas con fondos públicos y su diferencia fundamental estriba en el propietario del Centro: la Administración Pública por un lado y un Titular Privado (Cooperativas, Fundaciones, Instituciones Religiosas, Diócesis, etc…) por otro. No podría haber libertad de enseñanza sino hubiera posibilidad de elegir, en las mismas condiciones, entre Centros diferentes.

Pero, ¿Dónde está la diferencia? Hoy la escuela sostenida con fondos públicos vive en un magma de indefinición importante. Una familia medianamente informada tiene dificultades para elegir entre escuela pública y concertada: tienen similares horarios, usan las mismas leyes, las mismas normas de funcionamiento, ofrecen servicios muy parecidos…. La Administración Pública se ha cuidado mucho para que, con el paso de los años, la escuela se parezca cada vez más. Al menos… en las formas.

No digamos, además, diferenciar entre escuelas concertadas, ¿son todas iguales? La Administración Pública se ha cuidado también en hacer aparecer a la escuela concertada como un bloque. Pero son muy distintas unas escuelas de otras. En Andalucía solo existe un 18,7 % de escuela concertada, esto hace muy difícil la elección, ya que hay zonas geográficas en donde no existen Centros Concertados. En otros lugares, como el País Vasco, existe un 50% de escuela concertada y son totalmente diferentes entre sí.Aquí y allí las familias tienen que tener muy claro a donde llevan a sus hijos. Pero, aunque no lo parezca, aquí es más difícil.

¿Qué puede distinguir a un Centro de otro? ¿Qué elemento es verdaderamente diferenciador? ¿Qué distingue a un colegio laico con ideario religioso (opus Dei) de un Colegio de una Institución Religiosa (Salesianos o Maristas)? ¿Qué diferencia a un Colegio Marista de un Colegio Lasaliano? ¿Qué distingue a un Colegio de Titularidad Pública con un Colegio de la Fundación Diocesana?

Solo hay una cosa que los diferencia y sobre el que se apoyan, o deberían hacerlo, todas las actuaciones del Centro Educativo: Su PROYECTO EDUCATIVO. Según la LOE, el Proyecto Educativo es el que: “recogerá los valores, los objetivos y las prioridades de actuación. Asimismo, incorporará la concreción de los currículos….deberá tener en cuenta las características del entorno social y cultural del centro, recogerá la forma de atención a la diversidad del alumnado y la acción tutorial, así como el plan de convivencia, y deberá respetar el principio de no discriminación y de inclusión educativa…”(art. 121).

El Proyecto Educativo es la clave.

Ahora que, como familia, tienen que elegir. Cuando vayan a su colegio pidan al director de turno su proyecto educativo, pregunten cuál es el Plan de Tutorías, de Atención a la Diversidad, el tratamiento del Currículo, la formación de su profesorado en innovación, las competencias profesionales de su claustro, la evaluación de sus proyectos y sus objetivos; entérense si tienen un plan estratégico como Centro para implantar modelos educativos como el bilingüismo; por qué tienen ese horario y no otro y cuándo lo evaluaron por última vez. Qué tipo de alumno quieren conformar, cómo desean que sean sus egresados, es decir, cómo quieren educar a su hijo. Si el colegio sabe responder a estas y  muchas preguntas que seguro tienen en la cabeza como familias que buscan lo mejor para sus hijos, y las respuestas les convencen. Ya tienen razones suficientes para elegir este Centro y no otro.

Recuerden: cualquier decisión que tome un Centro, debería hacerlo teniendo en cuenta su Proyecto Institucional o Proyecto Educativo. Es el elemento integrador y definitorio. Lo accesorio se escoge o se implanta no por moda, sino porque está en el Proyecto Educativo, está en sus genes. Esto es lo que elegimos ahora. No otra cosa, que no les engañen.

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