Es sólo una cuestión de respeto

7

Últimamente me ha dado por pensar que muchas de las situaciones que acontecen en nuestra vida diaria son únicamente una cuestión de respeto.

Y que podrán ser buenas, malas, mejores o peores en función del respeto con las que las tratemos.

Convivimos cotidianamente con muchas personas. Empezando por nuestro entorno familiar más cercano, nuestra pareja e hijos, papás, hermanos, tíos, sobrinos, abuelos, amigos, profesores, compañeros del cole, del trabajo, del fútbol, del baile,… y podría seguir.

Son muchas las personas que de una manera u otra forman parte de nuestra vida. Con distinta relación, intensidad o cercanía pero con cada una de ellas vivimos momentos de nuestro día, de nuestra semana, de nuestra vida.

Y cada una de esas personas es diferente. Piensa diferente, viste diferente, tiene gustos diferentes, aficiones distintas, creencias religiosas y políticas diversas, y además, algunos le van al Real Madrid y otros (menos) al Barsa.

Y es bueno que así sea. Sería muy aburrido y poco enriquecedor que todos fuéramos idénticos.

Eso no tiene nada que ver conque todos somos iguales en los derechos fundamentales como personas. Creo que eso nadie lo puede discutir. Tenemos derecho a la vida, a la no discriminación, a la libertad de expresión, a un trabajo digno, a una vivienda digna, educación y salud….Todo esto es incuestionable.

Todos somos iguales ante la Ley. Perdón. Esto no es correcto. Todos deberíamos ser iguales ante la Ley, pero visto lo visto, al menos en España, por desgracia no es así.

Pero al margen de estos derechos básicos, donde la igualdad debe ser incuestionable, en muchas otras cosas somos diferentes.

Y está bien que sea así. Vuelvo a repetir que sería muy gris la vida si todos fuéramos  idénticos patrones con idéntico comportamiento.

Pues precisamente porque somos diferentes, la convivencia entre unos y otros debe basarse en el respeto.

Somos respetuosos cuando reconocemos los derechos de los demás sin distinción de edad, ni de sexo, clase social, religión, cultura o raza.

Somos respetuosos cuando utilizamos la empatía para comprender y aceptar a todos por igual. Si nos pusiéramos más veces en la piel de la otra persona….

Somos respetuosos cuando nos respetamos a nosotros mismos antes de nada, y no aceptamos lo que nos puede dañar física, mental y espiritualmente.

Somos respetuosos cuando aceptamos y cumplimos las leyes y normas que establece nuestra sociedad.

Y somos respetuosos cuando valoramos y agradecemos a otras personas lo que hacen por nosotros.

Ya veis, es sencillo, todo se basa en una cuestión de respeto.

No pido que el resto de las personas piensen como yo, ni actúen como yo, ni tengan los mismos gustos y aficiones que yo, ni que le vayan al Real Madrid, como yo.

Tampoco pido que todas las personas vayan a misa los domingos o cualquier otro día, o que no vayan. Ni que quieran transmitir a sus hijos algunos valores, costumbres y tradiciones que son importantes para cada persona. O que no quieran transmitirle nada.

Mientras que no se haga daño a nadie con nuestras acciones, sólo pido respeto.

Y pido respeto, porque yo respeto a los demás. O al menos intento hacerlo.

Es muy fácil pedir tolerancia para ciertas cosas, sobre todo cuando son creencias políticas, y en cambio, a la misma vez no tolerar, no respetar e incluso insultar a las personas que no piensan como ellos.

Por tanto, les rogaría a nuestros dirigentes políticos, de aquí y de allá, y como dice la canción, que “basta ya de tanta tontería”. Que cada cual, sin hacer daño a nadie, vaya a misa si quiere, la siga por la televisión los domingos si le gusta, o a la sinagoga, o a la mezquita. O que vaya al estadio a ver a un partido de su equipo favorito. O a una corrida de toros, o al cine, o a ver una procesión de Semana Santa, o a jugar a los bolos, o al parchís.

¿Qué malo tiene eso?

Es sólo una cuestión de respeto.

Hay muchas más cosas importantes que si nos urgen y nos preocupan. Tienen mucha tarea por hacer en todos esos derechos fundamentales que debemos tener, empezando por un puesto de trabajo digno.

Por tanto, no se preocupen por cosas que no hacen daño a nadie. Hay mucho por arreglar que sí está haciendo daño a muchas personas.

Es sólo una cuestión de respeto.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here