La vida desde otra perspectiva


Hablar sobre Córdoba estando a miles de kilómetros de distancia no va a ser fácil.  De hecho preferiría mucho más hacerlo estando allí. Pero ahora no estoy. Físicamente, claro está, porque en estos tiempos, la distancia no es ningún impedimento para estar conectado y comunicado en tiempo real. Hasta hace un tiempo lo sabía en teoría, ahora lo sé porque lo practico diariamente. Y funciona (siempre con el permiso de la wifi, o “waifai”, como lo llaman aquí).

Durante muchos años, más de 20, he estado profesionalmente y personalmente vinculada a Córdoba, inmersa en su vida empresarial, turística y cultural. Gracias a mi trabajo, he conocido toda la provincia de Córdoba y he podido disfrutar de la riqueza y variedad gastronómica, patrimonial, agrícola, social y económica que tenemos. Los últimos años he estado más centrada en Córdoba capital trabajando en proyectos muy interesantes.  Algunos han culminado con éxito (si se entiende como éxito que se consigan los objetivos previstos para el mismo), otros no tanto, y algunos ni siquieran llegaron a culminar porque, en algunos casos, ni empezaron.

Y no por falta de recursos, que en Córdoba hay muchos, y no hablo en este caso de los económicos lógicamente. Ni por falta de personas capacitadas para llevarlos a cabo, que también las hay, muchas, aunque algunas de ellas se las deja eternamente en la sombra. Otras se tienen que marchar para demostrar su valía. La mayoría de los proyectos que no han culminado con éxito en Córdoba, en mi humilde opinión,  han sido por falta de entedimiento, de consenso, de acuerdos, de excesivos protagonismos de algunos/as o de falsos liderazgos de otros/as. Ha habido o hay otros intereses por encima de Córdoba, de nuestros proyectos y de nuestra capacidad para estar en primera línea y conseguir una ciudad próspera, moderna, tolerante, digna de las personas que “vivimos” en ella.

Y cuando estás inmerso en los problemas del día a día, el ser humano tiene tendencia a negativizar.  (No digo que los problemas no sean reales, sólo digo que a veces de tanto hablar de ellos, sin salir de ellos, se hacen más profundos y difíciles de resolver).

Y eso lo veo ahora con mucha más claridad que antes. La distancia no hace el olvido, como dice la canción, pero sí te da perspectiva. Te hace ver las cosas de otra manera diferente. Te hace que valores mucho más las cosas. Que entiendas que las cosas no son tan negativas como las ves cuando estás metida de lleno en ellas.  Que, ciertas cosas, vistas desde otro prisma, y con otra perspectiva de la vida pueden llegar a ser diferentes, y a veces, hasta mejores.

Por tanto, desde esa perspectiva, y en la distancia física, que no sentimental, veo a Córdoba con otros ojos, y así se los quiero mostrar a las personas que viven aquí y que desean visitar nuestra ciudad, y también, por qué no, a las personas que viven allí y quieren ver el lado positivo de las cosas. Ver la vida desde otra perspectiva.