Toda borrachera va acompañada de una resaca


Las borracheras de crédito también

” EEUU puede pagar toda la deuda que tiene porque siempre podemos imprimir dinero para hacerlo, por lo que hay 0 posibilidades de quiebra.”

 Alan Greenspan (Pte. De la FED 1987-2006)

 

Llevo varias semanas haciéndome la siguiente pregunta; ¿Cuántas veces se puede girar la cabeza fingiendo no ver nada? En las últimas semanas las perspectivas económicas con respecto a la política monetaria y a la deuda pública de Estados Unidos y Europa entre otros pintan un panorama bastante turbio, al que hay que sumarle las presiones inflacionarias que sufrimos, el estancamiento económico y la inestabilidad política y social que se apodera de la actualidad, pero, ¿Qué hemos hecho para llegar hasta aquí? ¿Por qué los políticos se llenan la boca hablando de recuperación y brotes verdes? ¿Cuántas veces se puede girar la cabeza fingiendo no ver nada? Comenzamos.

A lo largo del año 2015 el BCE comenzó con los mal llamados “planes de estímulo” que consistieron en llevar a cabo compras masivas de deuda pública de los estados miembros de la UE para permitir  que dichos estados pudiesen financiar la deuda emitida para amortiguar el desastre de 2007-2012, algo que jamás entenderé, ya que,  a un borracho no se le pasa la borrachera ingiriendo más al alcohol, al igual que no se apaga un fuego alimentándolo con gasolina, en fin, que se lo expliquen a los dirigentes de los distintos países que se encuentran ahora en una situación crítica y prácticamente sin margen de maniobra.

Tras ser rescatados por el BCE allá por finales de julio de 2012 pensé que la crisis de 2007 nos habría enseñado una lección para no repetir los mismos errores en el futuro, y sí, me equivoqué. Tras el rescate hemos presenciado la década de mayor endeudamiento público de nuestro país en tiempos de paz, estamos presenciando como solamente los intereses de la deuda que acumulamos ascienden a unos 32.000 millones de euros lo que supone un 7% del PIB solamente en devolución de intereses, eso sí, aquí no entran las amortizaciones de deuda. Ninguna economía amortiza deuda, aprovechando la borrachera de crédito, se endeudan y refinancian esa deuda, así una y otra vez… Hasta que llega la resaca, hasta que la economía borracha de tanto crédito necesita parar. En ese momento la música deja de sonar, se encienden las luces y nos encontramos con la realidad… Y, ¿Cuál nuestra realidad?

Nuestra realidad está muy alejada de la que muchos políticos nos quieren hacer ver hablando sobre fuerte recuperación. Nuestra realidad no es ni más ni menos que un IPC por encima del 8%, el PIB apenas crece un 0,3%, el nivel de recuperación económica apenas se sitúa en el 97% (el peor de la UE), la demanda interna cae un 3,7%, la deuda pública se sitúa en el 118% del PIB, la olvidada prima de riesgo alcanza los 100 puntos básicos (se ha incrementado 20 puntos en los últimos dos meses) y ahora que el Banco Central Europeo va a dejar de comprar nuestra deuda… El paro publicado un 13,65% también el peor dato europeo en materia de empleo y no solo eso, la EPA indica que empleo creado es público y que el sector privado está destruyendo empleo de forma neta, la recaudación fiscal asciende al 7,5% en contra de toda lógica, la energía y los carburantes están en cifras inasumibles y los fondos europeos o están surtiendo el más mínimo efecto. Lo están dejando todo en manos del turismo y el sol.

Con respecto a la deuda pública España este año tiene que refinanciar 237.000 millones de euros de deuda y digo yo, ¿Habrá algún dirigente político que nos explique como? Como comentaba, a partir del junio el BCE va a dejar de comprar bonos del estado español, cosa que significa que el estado español tendrá que buscar dentro de la comunidad inversora agentes que quieran comprar nuestra deuda. A día 10/05/2022 El bono español a 10 años genera unos rendimientos de 2,13% y en el mismo periodo del año anterior generaba un 0,47% y, ¿Qué significa esto? Significa que los inversores perciben que la deuda española tiene más probabilidades de llegar a una situación de impago, a una situación de quiebra con respecto al año pasado, por eso mismo el rendimiento generado por el bono español a 10 años se ha casi quintuplicado en cuestión de un año. Por lo tanto, tiene sentido que la deuda española sea más arriesgada para los inversores a la par que el BCE anuncia subidas de tipos (cosa que elevará el coste de financiación de los estados y les hará también mucho más costoso la devolución de la deuda ya existente) para el último semestre del año y finalización de compra masiva de deuda a estados miembros de la UE para este mes de junio.

A primeros de año comentaba que se podían producir varios escenarios en el panorama económico nacional e internacional y parece ser que puede que se produzca el peor escenario planteado. La única política monetaria posible para paliar esta inflación galopante es retirar dinero en circulación, es decir, cambiar el rumbo de la política monetaria para comenzar con políticas monetarias más restrictivas y ejecutar varias subidas de tipos de interés aun sabiendo los ajustes tan severos que tendrán que llevar a cabo las distintas economías para paliar los efectos de las subidas de tipos. El problema radica en que en la época de más crecimiento económico no se aprovechó para reestructurar el presupuesto estatal y amoldar el estado a la realidad económica de nuestra economía presente y futura, y a partir de ahí hacer una reforma estructural en el sistema de pensiones, en la fiscalidad y en el mercado laboral. Pero ahora, en la situación límite en la que nos encontramos no hay margen de maniobra para acometer las reformas que necesita nuestra economía sin generar daños importantes, por eso siempre me pregunto… Nuestros dirigentes políticos, ¿Cuántas veces se puede girar la cabeza fingiendo no ver nada?