La inflación espanta a Halloween


La inflación se sitúa en este mes de octubre por encima del 5%, situándose a niveles de casi 30 años atrás. Desde el año 1992 no veíamos algo igual.

inflacion

La economía a nivel mundial atraviesa momentos muy delicados en los que se encuentra con muchos frentes abiertos como, por ejemplo, una enorme crisis de suministros de materias prima o personal cualificado en determinados sectores, y como consecuencia de ello, la propia economía está experimentando un aumento muy sustancial de los precios. También ese incremento se debe al consumo, a la fuerza con la que avanza la demanda sin encontrar una contraprestación suficiente por parte de la oferta. Nunca antes habíamos vivido una situación igual en España, la última vez que los niveles de inflación llegaron a este punto fue hace casi 30 años, más concretamente en el año 1992. Hay muchos factores que explican estas subidas brutales de la inflación, pero lo que si dejaré claro en este artículo es que no sólo se debe a lo que los políticos y medios de comunicación nos dicen que se debe. ¿A qué más se debe la subida tan ingente de los precios que estamos sufriendo en nuestra economía?

A diario escuchamos la expresión de los famosos “cuellos de botella” ¿Qué quiere decir esta expresión? Lo que quiere decir es que la oferta no puede satisfacer de manera óptima a la demanda porque no cuenta con los factores productivos necesarios para poder hacerlo, este hecho genera que los precios suban, es sencillo, incremento de la demanda y restricciones en la oferta se traduce en subidas generalizadas en los precios de la economía.  

Este hecho es lo que ha hecho que los precios se disparen de manera tan acelerada, también juega un papel muy importante en esta subida los constantes incrementos de la energía, que, debido a las tensiones geopolíticas, a la subida exponencial de los costes de emisión de CO2 (de 5 euros la tonelada de CO2 en 2017 a 50 euros la tonelada en 2021) y a la enorme demanda (La cual antes no era tan fuerte y los países productores de GNL desconfían de esta demanda, factor que hace que los precios del GNL no se estabilicen a niveles razonables) de GNL (gas natural licuado)

En general, la situación esta comenzando a preocupar, aunque sin motivos todavía de alarmarse ni mucho menos, pero estamos comprobando que la inflación no es una broma y más en momentos como este. Nos encontramos con el sector de bebidas espirituosas en España ha caído considerablemente por falta de materia prima como botellas, filtros, paquetería etc… El sector del automóvil con unas roturas de stock nunca vistas y con una creciente demanda a la cual no puede hacer frente. El sector de la construcción o el textil muy dañados por falta de suministro de factores productivos para la terminación de productos o servicios de su cadena productiva, y todo esto, a la vez que los costes energéticos como, comentábamos en entradas anteriores en este periódico, no paran de crecer y ahogar más y más la liquidez y margen de las empresas. De hecho, hay empresas referentes en nuestro país que ya se están comenzando a plantear la posibilidad de subir los precios de sus productos y servicios para contrarrestar la “losa energética” que tienen encima. En definitiva, aún esta situación se le puede denominar problema porque tiene solución, pero, ¿Y si entráramos en una espiral inflacionista de la cual sea muy difícil salir?

La última vez que la inflación sacudión de tal forma al mundo entero en general fue en la crisis del petróleo de los años 70, una crisis de oferta muy dura que costó superar muchos años, es más, la inflación se controló y estabilizó una década más tarde.

En conclusión, Los políticos se han tirado años y años dopando la economía inyectando más y más liquidez en concepto de gasto social y planes de estímulo ruinosos para todos menos para ellos, haciendo un sistema dependiente del suero monetario. Esas situaciones y junto a las descritas líneas atrás han creado un caldo de cultivo, han creado una tormenta perfecta que nos costará mucho capear, que nos costará mucho disipar. Esperemos que esta noche de Halloween que nos viene sea mucho menos terrorífica de lo que se presenta el panorama actual. Como consejo, si quieren dar un miedo espantoso este Halloween disfrácense de inflación… Ese monstruo… Nunca falla.