¿Tenemos las pensiones garantizadas? Rotundamente, no.


Actualmente los españoles se jubilan, aproximadamente, con el 80% de su último sueldo, y la tendencia para el año 2050, es que nos jubilemos con el 45% de nuestro último sueldo

El sistema de reparto ha sido uno de los modelos más comunes para un sistema de pensiones en los países de nuestro entorno. En España se introdujo en los años 60´s de la mano de la creación de la Seguridad Social, que unifico los seguros sociales obligatorios creados desde principios del s. XX. Los sistemas de reparto padecen de un conjunto de defectos inherentes, que se manifiestan con el paso del tiempo en reformas paramétricas. Estas reformas son quiebras parciales del sistema, ya que suponen una reconsideración unilateral de las condiciones de jubilación, que el sistema garantizaba. Concretamente en España, el sistema de pensiones ha sufrido cinco grandes recortes realizados por todos los presidentes del Gobierno desde 1985 de los dos grandes partidos políticos. Y las predicciones de las próximas décadas prevén un deterioro importante en la generosidad del sistema, debido al invierno demográfico: la jubilación de la generación del “babby boom”.

¿Debemos estar preocupados?

El gobierno no garantiza nada, lo que hace el gobierno básicamente es prometer, pero son promesas absolutamente vacías, vacías de contenido. Ellos insisten en que las pensiones públicas están garantizadas pero la realidad demuestra que las pensiones públicas nunca han estado garantizadas. Entre otras cosas porque cambian cada dos por tres, las condiciones se modifican cada 10 años aproximadamente, cada 10 años hay algún cambio, alguna modificación, alguna reforma, con el fin de rebajar las futuras prestaciones, que trabajemos más años o que paguemos más a la Seguridad Social, por lo tanto, los políticos mienten de forma descarada con el único fin de contentar a los votantes. Pero la realidad es que el sistema público de pensiones “hace aguas”, atraviesa graves problemas financieros, a largo plazo en ningún caso está garantizado. Pero eso,  a los políticos poco o nada les importa, porque ellos, sin embargo, si tienen garantizada su jubilación, ya que, tienen ahorros, fondos de pensiones e inmuebles a diferencia del resto de los españoles.

¿Qué nos espera en el futuro?

Si se mantiene el actual sistema de reparto, los españoles están condenados a trabajar cada vez más años para cobrar una prestación cada vez más baja. El problema de fondo es que estamos atravesando una profunda crisis demográfica, y esa crisis demográfica, tarde o temprano va a acabar haciendo mella en el sistema público de pensiones de forma que, los futuros pensionistas van a cobrar mucho menos de lo que cobran en la actualidad. Hoy por hoy, los españoles se jubilan aproximadamente con el 80% de su último sueldo, y la tendencia de aquí al año 2050, es que nos jubilemos con el 45% de nuestro último sueldo. Es decir, el actual sistema de reparto nos condena a todos los españoles a una jubilación, o a una edad de retiro, con una calidad de vida muy inferior a la que teníamos cuando estábamos trabajando.

¿Qué sistema de pensiones necesitamos?

Lo que necesita España es un cambio en profundidad para avanzar a un sistema de capitalización, como, por cierto, ha sucedido en la mayoría de países más desarrollados. El sistema público de reparto español es una auténtica anomalía, es una excepción. Únicamente existe en España, existe en Grecia y poco más. Pero la inmensa mayoría de países avanzados han apostado por un sistema mixto o puro de capitalización, en donde el sistema de reparto tradicional, se ha convertido en una especie de sistema asistencial donde se garantiza una pensión pública mínima, pero el resto, es complementado mediante ahorro privado, ya sea forzoso (mediante un sistema de capitalización mixto) donde se obliga a los contribuyentes a tener que ahorrar para su retiro, o bien,  mediante un sistema de  capitalización puro, en donde no existe la pensión pública como tal, y todo es ahorro privado. Los países que han apostado por cualquiera de estos dos modelos tienen garantizadas las pensiones del futuro, tienen garantizada la sostenibilidad del sistema, y, además, tienen garantizada una pensión mucho más alta que la que van a cobrar los españoles.

Pasos a seguir

En primer lugar, reconocer que tenemos un problema, los políticos siguen negando la mayor, siguen negando la evidencia. Están obcecados en mantener un sistema de reparto que nos condena a pensiones de miseria, y a trabajar cada vez más años a costa de pagar cada vez más a la Seguridad Social, por lo tanto, el primer paso, el fundamental, es reconocer que existe un problema, que este sistema público no se puede mantener en el tiempo, que en el caso de mantenerse en el tiempo nos aboca a graves problemas financieros, a recortes sustanciales en el sistema público de pensiones, y sobre todo, a una severa subida fiscal que finalmente puede acabar minando el crecimiento de la economía española, y también, la creación de empleo. Por lo tanto, una vez que se reconozca el problema el segundo paso es, abrir el debate, es decir, tenemos un problema vamos a encontrar una solución. Y ahí es donde todos los partidos políticos tienen que hacer un esfuerzo para intentar avanzar a hacia la introducción de sistemas de capitalización o sistemas como el que existe en el País Vasco, que son los famosos planes de empleo, en donde los españoles van a poder ahorrar para su futura jubilación con el fin, como mínimo, de complementar las pensiones públicas.

Tener una jubilación de Oro

 Lo que tenemos que hacer básicamente es ahorrar, ahorrar porque, a lo que nos condena el gobierno es a quitarnos una buena parte de nuestro salario, cerca del 30% de nuestro sueldo real se va directamente a pago de cotizaciones a la Seguridad Social y, sin embargo, lo que nos ofrece a cambio es una pensión pública que nos condena a prestaciones muy bajas de cara a nuestra jubilación. De manera que, está en nuestras manos, es nuestra responsabilidad el poder ahorrar lo máximo posible para poder complementar nuestras pensiones públicas, y de esta forma, garantizarnos una pensión más o menos digna. Y esto se puede hacer de múltiples maneras. Por desgracia los españoles no tienen, en general, una enorme cultura financiera y normalmente suele invertir sus ahorros, (mayores o menores) en la compra de vivienda, o en fondos de inversión/pensiones que ofrecen una muy baja rentabilidad. Yo creo que lo sustancial es, fomentar y ampliar la cultura financiera para que los españoles ahorren, y, sobre todo, sepan invertir ese ahorro con el fin de garantizarse un patrimonio suficiente como para asegurarse una buena pensión en el futuro.

“Winter is coming”. Viene el invierno, pero el demográfico

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