Iglesias Fernandinas: Fe hecha cultura


Córdoba está de enhorabuena. Ha visto la luz la Ruta de las Iglesias Fernandinas, una importante apuesta del Cabildo Catedralicio que nace tras meses de duro trabajo. Es, sin duda, un motivo de alegría el que una vez más, al margen de las administraciones, surjan proyectos turísticos de calidad para contribuir a mejorar la oferta de nuestra ciudad y la imagen que de ella se traslada al exterior, aportando su granito de arena para generar riqueza y sobre todo empleo, que tanta falta nos hace.

Es indudable el esfuerzo que sacar adelante un proyecto así supone. Y es indudable que es bueno para Córdoba. Si a esto se le suma la gratuidad del mismo y que además con él, se pretende aumentar las pernoctaciones y repartir a los turistas por zonas de la ciudad menos conocidas y más alejadas del entorno de la Mezquita Catedral, llama la atención el silencio culpable del Ayuntamiento que prefiere mirar para otro lado antes de reconocer lo mucho y lo bueno que la Iglesia aporta en Córdoba día tras día.

Se echa de menos algún gesto o palabra de agradecimiento por parte de la alcaldesa Isabel Ambrosio, que no de su responsable turístico, Pedro García -del que ya se espera poco o nada- y quién seguro preferiría que ciertos proyectos no salieran antes de tener que agradecer o reconocer algo a la Iglesia. Una pena. Con estos “líderes” así nos va.

Posiblemente les moleste que sean iglesias. Hubieran preferido que fueran mercados gourmets, centros comerciales o complejos deportivos. Pero no, son iglesias, qué le vamos a hacer. Lo que se va a enseñar, lo que la gente va a visitar y disfrutar es Fe hecha cultura. La dimensión religiosa en este proyecto no es un añadido, como dijo el obispo de nuestra diócesis, Monseñor Don Demetrio Fernández en su presentación, “la entraña profunda es celebrar la Eucaristía y esto es lo que ha generado tanta belleza. Acercarnos a las Iglesias Fernandinas sin su dimensión religiosa es dejar sin cabeza su realidad integral, sería quitar su esencia”. Y francamente, al que este hecho le moleste, pues que empiece a digerirlo porque esto es así y así va a seguir siendo.

También es una gran verdad que este proyecto lo ha sacado adelante la Iglesia, sin ayuda de nadie, ¡a pulmón! a través del Cabildo Catedralicio. No son empresarios, no especulan, no hay corruptelas ni quieren enriquecerse a costa de él, algo que hoy por hoy con los tiempos que corren ya es mucho. La Iglesia aparece en esta ocasión como en otras tantas como bienhechora de la sociedad y no como un parasito como algunos quieren vender. Con poco hace mucho. Con algo da mucho más. Y en frente, otros que tienen la capacidad y la responsabilidad de hacer este tipo de cosas, se dedican a atacar, desprestigiar, calumniar e inventar polémicas estériles que nada aportan como por ejemplo la de la titularidad de la Mezquita- Catedral.

Juzguen ustedes con los hechos del lado de quién están y por quién prefieren apostar. Yo lo tengo claro.

Aprovecho también al hilo de todo esto para felicitar a la Fundación Vimpyca, también de la Iglesia por cierto… que ayer cumplió 50 años y ha hecho felices a más de 6000 familias en Córdoba dándoles un hogar digno para vivir. Sin un desahucio, sin una vivienda vacía porque alguien no pueda pagar, sin un solo escándalo… en fin… obras son amores y a la hora de hablar de obras y de realidades, con la Iglesia hemos topado.

Gracias de corazón.

 

 

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