Dos años ya, siendo tu Voz


Hoy, ocho de septiembre, día de la Virgen de la Fuensanta, La Voz, cumple dos años. Dos años ya. ¡Cómo pasa el tiempo!… sobre todo cuando disfrutamos con lo que hacemos.

Y un día como hoy, no puedo hacer otra cosa que empezar dando las gracias. Gracias a cada uno de nuestros lectores porque con vuestra ayuda nos hemos convertido en un medio de referencia en Córdoba. Gracias a todos y a cada uno de vosotros porque nos habéis dado un motivo para seguir, para crecer, para permanecer. Y os aseguro que no os defraudaremos.

Ya dijimos hace dos años que veníamos para quedarnos, que La Voz no iba a ser flor de un día. Podríamos hablar de números porque los tenemos y podemos presumir de ellos. Cientos de miles de personas nos leen cada año, agradecen nuestro esfuerzo, agradecen las más de 17.123 noticias escritas en este tiempo, nada más y nada menos que una media de 24 noticias al día, tomando el pulso de nuestra provincia. Sin embargo, en un mundo en el que quieren convencernos de que cuanto más mejor, cuanto más tienes más vales, o cuanto más pareces más eres, o cuando por parte de la izquierda más radical de este país se intentan reabrir heridas y empujarnos al abismo, a la ruptura… yo prefiero hablar de lo cualitativo más que de lo cuantitativo, prefiero hablar de unir más que de separar, de nacer más que de morir o de sumar más que de dividir. Porque así es La Voz.

La Voz de Córdoba ya para muchos es su medio de cabecera. Para otros, un incordio, una piedra en el zapato. En nuestro medio se habla de todo. ¡DE TODO! También de lo que hoy nos venden como que “no mola”.  Valores, principios, vida, moral, ética, respeto, matrimonio, familia, Iglesia, Estado… y eso hace que a muchos no les seamos simpáticos. Incluso hace que algunos nos veten e intenten, en vano, hacernos daño. No nos importa. Nos motiva, nos anima a seguir. Ladran luego cabalgamos. Y cabalgamos, eso no lo duden.

La Voz crece cada año, cada mes, cada día. Y lo hace gracias a sus lectores y a empresarios que desde el principio han creído en nuestro proyecto y nos apoyan de diferentes formas y a los trabajadores y colaboradores que echan el resto sin complejos. Pero La Voz crece gracias, sobre todo, a sus principios, a su línea editorial y a los valores que defendemos que nos hace ser únicos en el panorama local y provincial. Esos valores tan necesarios y desgraciadamente, en estos tiempos, tan mermados, como por ejemplo la libertad del ser humano a elegir y decidir y la necesidad de respetar y amar al prójimo. Que ya lo dijo Jesucristo y bastante mejor nos iría si nos centráramos en cumplirlo.

Para tranquilidad de muchos e inquietud de otros,  aquí vamos a seguir mientras sintamos que somos útiles y que cubrimos un espacio que estaba desierto y que mucha gente demandaba.

Miramos al futuro con valentía y con muchas ganas de hacer cosas. Estos dos años han sido muy buenos pero sólo han sido el principio. Afrontamos nuevos retos con ilusión: un nuevo diseño más atractivo moderno e intuitivo que pronto podréis ver, nuevas formas de llegar hasta vosotros más directas y rápidas, incremento de nuestro posicionamiento en las comarcas y un larguísimo etcétera. Trabajamos para vosotros. Somos el único medio centrado en Córdoba, de Córdoba y para Córdoba.

Termino como empecé: dando las gracias a los que están detrás de este proyecto por hacer posible este sueño. A nuestros socios accionistas por apostar por esta iniciativa. A nuestros colaboradores por su trabajo altruista y desinteresado. A nuestro equipo de redacción por su dedicación diaria y su entrega y a nuestros clientes y anunciantes por elegirnos.

Gracias, gracias, gracias

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