Ser mujer


Ser mujer tiene su guasa. También sus ventajas pero los que me conocen saben que muchas veces bromeo y digo que yo en mi próxima vida, me pido ser hombre. No voy a entrar hoy en detalles para evitar que el artículo se desvíe porque hoy quiero hablar sólo del cáncer de mama, y los hombres tienen además la inmensa suerte de que no lo tienen. Matizo… pueden tenerlo pero lo que en nosotras es casi una epidemia, en ellos es una rareza. Apenas el 2% de los tumores en los hombres se localizan en el pecho.

19 de octubre, Día Internacional del Cáncer de Mama./Foto:LVC

Cuando se es mujer, sabes que crecerás, madurarás, quizá te casarás, si Dios quiere tendrás hijos y también si Dios lo quiere, tendrás cáncer de mama. Es algo de lo que ninguna mujer está libre. Esa sombra siempre la tienes sobre la cabeza. La duda, el miedo, el no querer pensar, en cada revisión, cada año.  La espera de resultados, la alegría de que no haya nada y el visado de vida que esa buena noticia de nuevo te concede por otro año.

Hoy ha fallecido Milagros. Una GRAN mujer a la que le ha tocado vivir una vida feliz y un cáncer de mama. Ha muerto con 52 años después de mucha lucha, años y años de lucha, dando un ejemplo de lo que es querer VIVIR y estoy segura de en el fondo ha conseguido lo que buscaba, porque siempre estará viva entre los que la conocimos, la quisimos y la admiramos.

Cada vez que a una mujer se le diagnostica un cáncer de mama, empieza una nueva vida para ella y para su familia. Empieza una batalla en la que por encima de todo esta querer vivir, por ella misma y por todos nosotros. Cada vez que una mujer supera un cáncer de mama, lo superamos todos. Porque cuando se vence al cáncer, ganamos todos.

En la batalla contra el cáncer todos debemos ser guerreros. Cada uno con sus armas, cada uno con su granito de arena. Un abrazo, una oración, una visita al hospital, un lazo rosa, un donativo, una carrera, o estas líneas escritas desde el corazón.

D.E.P Milagros, y todas aquellas valientes a las que esta enfermedad les segó la vida, tras aferrarse a ella cómo auténticas guerreras. Que el Señor ayude a sus familias a entender y a seguir viviendo. Sois un verdadero ejemplo, dignas de respeto y de admiración. Y que Dios ilumine, consuele y acompañe a las que hoy estáis en plena batalla.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here