¡Todo el mundo al suelo!


No salgo de mi asombro ante la pegatina que se ha inventado Pedro García en su cruzada contra los veladores. Según  el diccionario de la Real Academia de la Lengua el término  abandonado es sinónimo de descuidado y también de sucio o desaseado.  Utilizarlo como hace la GMU no deja  de ser tirar de  eufemismo para   justificar y comunicar la bravata  de  arramblar con mobiliario ajeno y  arrancar, destrozar  o retirar moquetas de césped artificial, maceteros y otros adornos  del acerado, que no hacen sino intentar hacer más placentera la estancia de los clientes y animar a consumir. No olvidemos que de cada Coca Cola que nos tomamos en una terraza viven en Córdoba miles de familias.

Serán cosas de la   posverdad, donde el que algo aparente ser verdad es más importante que la propia verdad, o lo que es lo mismo, las acciones no van más allá de una mera propaganda política, ¡vaya usted a saber!. Pero lo triste es que tras el paso por ciertas zonas de la empresa privada contratada por la GMU, que por cierto Pedro, tus compañeros de filas te  van a mandar al gulag siberiano por liberal, retirando mobiliario y enseres cuidados por sus dueños, lo que sí queda es una estampa de ciudad fea, abandonada, descuidada y sucia.

Además, no cae el señor García, quizá por la pela fácil alejada de cualquier riesgo empresarial que le ofrece la política, en que este mobiliario que él retira sin pudor, ha supuesto en la mayoría de los casos una fuerte inversión para los empresarios de hostelería y que posiblemente muchos, aún la estén pagando.  Ahora gracias a Usted y a su política caprichosa y arbitraria en esta materia, no tienen nada, salvo la deuda claro. A lo mejor para poder seguir pagándola tienen que poner a alguien en el calle, pero eso tampoco es de su incumbencia imagino. Por todo ello, utilizar el término “mobiliario abandonado” es, además de mentira, un desacertado sarcasmo que debe doler profundamente para  quienes con mucho esfuerzo y sudor ya no podrán amortizar los costes en los que han incurrido. Todos los que tenemos un ápice de sensatez coincidimos en la necesidad de regular y de conciliar los derechos de los vecinos y los de los empresarios, pero no así.

Esta manera suya de actuar, como si esto fuera una broma, atropellando el  esfuerzo económico de decenas  de pequeños empresarios cordobeses  para hacer de las terrazas de hostelería entornos cuidados, agradables y  acogedores no es buen camino. Además, los empresarios apaleados no se atreven a hablar por temor a represalias. Vaya a ser que sus palabras les acarreen males mayores. Por Dios, ¡esto no puede ser Venezuela¡ por mucho que desde IU/Podemos/Ganemos quisieran.

¿Dónde quedó el cambio tranquilo, el diálogo frente a la imposición del que presumían? La de tilas que se debe tomar la alcaldesa cada vez que Pedrito “coge el fusil” y arremete contra los cordobeses con medios coactivos muy contrarios a los principios de prudencia y equilibrio que deberían guiar a los gobernantes y Ambrosio anhela. Una acción de  este embajador de Stalin venido a menos, emborrona meses de sonrisas y flores por doquier de la máxima regidora, por mucho que se esfuerce.

La de barbaridades y descalificaciones que habríamos escuchado si esta medida la adopta un gobierno del PP. Pero algunos tienen patente de corso o eso creen, al menos de momento.

 

2 Comentarios

  1. Este señor es Pedrito el SHERIFF de Córdoba el cual tiene varios frentes abiertos , Las hermamdades de semana santa, los hosteleros con los veladores, los retrasos de las licencias en la GMU, el tema de COSMOS “que tenga cuidadito con esto” etc.etc.etc. El piensa que córdoba es de su propiedad y hace lo que le da la gana por ser concejal de IU, pues dentro de dos años vuelve a haber elecciones y por el camino que va este señor dificil lo tiene. Adios querido reflexiona un poquito.

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