CECO creciendo con acertado enfoque


En la Asamblea Anual de la Confederación de Empresarios de Córdoba han destacado las palabras de su Presidente anunciando el crecimiento en más del 50 % de empresas asociadas y eso a pesar de que  “continúan sin ser tiempos fáciles, ni para las empresas, ni para sus organizaciones”.

Es  una buena noticia que la organización que agrupa a la mayoría de empresarios y asociaciones empresariales de la provincia, de la mano de Antonio Díaz,  siga recuperando la confianza de su razón de ser: los empresarios cordobeses.

Por este camino de defensa de los intereses empresariales nuestra patronal gana músculo para servir de interlocutor-referente en una sociedad compleja y necesitada de imputs positivos para su dinamización y desarrollo económico y social.

Así, también ganamos todos. Porque como defendía en el mismo foro el Presidente de los empresarios andaluces  “la empresa no es algo ajeno a la sociedad”, sino que “es parte imprescindible de ella”.

Compartiendo esta afirmación, mi experiencia profesional  y directiva me lleva a  sostener que en una sociedad de mercado y de defensa de valores en el capital humano de sus organizaciones, las empresas constituyen el principal espacio de desarrollo y crecimiento personal, de inserción y estabilidad social y de innovación y mejora, no sólo de los procesos, productos y servicios sino de casi todo lo que favorece, y no sólo desde el punto de vista material, el mejor entorno vital del individuo.

Pero también acierta el Presidente de CECO al situar entre sus objetivos preferentes la  defensa de la gestión privada en los servicios públicos. Y esto, es especialmente necesario en un entorno de constante demonialización de la empresa y de los empresarios, vetando en muchos casos la iniciativa empresarial en campos de actividad tan importantes  como el de los Servicios Públicos, la Enseñanza o la Sanidad. Despreciando así el valor añadido que las empresas, en cualquiera de sus formas o naturaleza, ofrecen a nuestra comunidad.

Precisamente en las últimas semanas hemos asistido a dos claros ejemplos de lo que significan para Córdoba las apuestas empresariales en esos ámbitos. Por un lado, el principal grupo hospitalario privado del país presentaba en sociedad su buque insignia en instalaciones sanitarias: El hospital Quirón Córdoba; llamado a ser un referente nacional en medicina privada,ampliando el potencial sanitario de nuestra ciudad y  creando cientos de puestos de trabajo de calidad. Algunos  de los cuales, y que personalmente me producen enorme alegría,  están  permitiendo  continuar la carrera laboral  y el arraigo cerca de su tierra a cordobeses que ya habían alcanzado un importante grado de madurez profesional  en otras iniciativas que sufrieron los avatares de la crisis o de la competencia del propio mercado empresarial.

Hay que ser retrógrado para despreciar el valor añadido que ofrece a nuestra sociedad, que junto al  servicio público del Hospital  Reina Sofía, coincidan otras  vigorosas iniciativas privadas como la citada Quirón, la asentada Clínica Oftalmológica la Arruzafa, o tantas otras empresas sanitarias que desde la apuesta por la  calidad cubren las necesidades sanitarias de los cordobeses.

Y el pasado viernes la economía social cordobesa se vestía de gala celebrando el 30 cumpleaños de una de sus entidades más dinámicas e innovadoras: FEPAMIC. Llamada a seguir cumpliendo una extraordinaria labor de inserción laboral desde principios y valores empresariales en su modelo de gestión.

Buen camino el de todos para seguir creciendo y acertando en el enfoque