Congreso provincial del PP: continuidad versus ruptura


No comparto ni la decisión ni motivos de impedir que cualquier militante del partido pueda aspirar a la presidencia provincial. Menos aún si ese militante, como es el caso de José Antonio Nieto, ha sido el artífice de los mayores logros electorales en la historia del centro derecha cordobés, conseguidos con el apoyo de un equipo plural y comprometido.

Mis argumentos los he defendido en esta columna en repetidas ocasiones y por ello me parece lo ocurrido un grave error. Pero como buen militante lo acato, como he hecho siempre desde que firme mi ficha en el partido a principios de los 90.
El PP de Nieto recogió una organización provincial partida en dos, consecuencia, en parte, de decisiones erróneas tomadas por algunos miembros de la dirección regional de la época por atizar a los unos contra los otros en lugar de buscar e impulsar amplias mayorías. Entendían quienes así actuaban que con esas fracturas allanaban sus ambiciosas carreras. Error, quienes van de ese “palo” tocan pronto techo y eso les ocurrió a los instigadores de entonces.
La presidencia de Nieto, gestionando con liderazgo, generosidad y visión, consiguió transformar el PP cordobés en un espacio de encuentro político que no solo cerró cicatrices sino que incrementó su base con más gente comprometida políticamente con nuestro ideario, incluso algunos provenientes de otros lares como el andalucismo, centrismo o próximos a raíces socialistas.
A partir de ahora, y por imposición de una norma que presumo transitoria, se abre un escenario inesperado que arrojará resultados en función de la altura de miras y voluntad de cohesión de todos los llamados a decidir.

El PP andaluz es el eterno aspirante que, no sólo necesita, sino que urge sumar a muchos y a más a su proyecto. Y hacerlo desde la fortaleza interna y unidad de acción. Nadie llegó a la meta en política dividiendo y desgajando. Nuestros electores no quieren luchas internas, sino concentración de todos los esfuerzos en solucionar los problemas de la gente aportando soluciones. Y tenemos ejemplos de nuestros adversarios que nos debían aleccionar.
Visto el punto de partida, resulta conveniente aprovechar el trabajo bien hecho, fortaleciéndolo y aportando mejoras. Pero sin rupturas ni fricciones. Como diría Rajoy “¿por qué cambiar lo que funciona bien?”. El camino debe hacerse renovando, creciendo y sumando, siempre sumando.
Por eso defiendo que el proyecto de Nieto en el PP cordobés tenga continuidad sobre la base de un apoyo mayoritario de los afiliados en el próximo congreso provincial, eso nos hará más fuertes como organización útil para la sociedad cordobesa. Manteniendo el compromiso y dedicación de la ejecutiva actual y, posiblemente, apostando por dar mayor responsabilidad a personas que se están fajando con brío en responsabilidades políticas que afectan muy directamente a los vecinos de nuestra tierra, como es el caso de los portavoces del Ayuntamiento de Córdoba y de la Diputación y, sobre todo, de alcaldes queridos y votados mayoritariamente por sus vecinos como los de Cabra y Priego o el resto de municipios gobernados por el PP.

Apostar por otra hoja de ruta será difícil de explicar a los militantes y a los miles de votantes que elección tras elección han confiando en todo este equipo. Aunque sí lo aplaudirían en un local de la Av. del Aeropuerto, en algunos rincones de Capitulares o incluso algún desmedido e insaciable estomago empresarial.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here