Coherencia, por favor


Desde hace más de un año uno de los importantes atractivos turísticos  puesto en marcha en la ciudad en los últimos tiempos, el espectáculo del Alcazar, ha pasado a mejor vida por el compromiso  político del equipo de gobierno con sus alianzas sindicales. Poco importa para algunos el valor que ese servicio estaba prestando al principal sector económico de la ciudad, menos la perdida de trabajo de quienes lo desarrollaban y mucho menos, aún, la restricción a la libertad de empresa y a la iniciativa individual que había permitido a una empresa cordobesa crear riqueza y empleo en una actividad caracterizada además por la innovación y desarrollo de nuevas tecnologías, y pagar impuestos, y cotizaciones sociales y seguramente servir de efecto multiplicador para que esa misma pyme  explore nuevos negocios y oportunidades.  El lobby contrario a las externalizaciones de servicios gana la partida al emprendimiento y la iniciativa privada en el campo de la gestión de servicios públicos,

Sin embargo, esta semana el primer teniente de alcalde, para muchos Alcalde de facto,  anunciaba  a los cuatro vientos que el edificio anexo al Alcazar, Caballerizas Reales, será gestionado cuando pase a propiedad  municipal por una entidad privada sin ánimo  de lucro. Todo ello, además sin libertad de concurrencia amparado en la utilidad social de la organización en cuestión, eliminando con ello las ventajas generales que para la ciudad puede proporcionar un proceso competitivo. Y esto no significa  cuestionar la idoneidad de la  entidad adjudicada por el Concejal de Turismo, que seguramente en una licitación conseguiría el mejor puesto.

Al mismo tiempo también se genera una polémica por el proceso de provisión de servicios de informática al Ayuntamiento defendiendo,  al menos eso parece por lo publicado en varios medios,  una compañera de partido del mismo concejal la externalización del servicio, en este caso sin importar la postura contraria de los aliados sindicales.

La consecuencia final, es rebajar en la prelación de intereses en juego el general de más y mejores servicios a los ciudadanos y elevar el particular, aunque legítimo, de cómo y quién los presta.

La mayoría de los  ciudadanos, como apuntaba un reportaje publicado en este medio días atrás sobre la gestión de la Mezquita –Catedral donde  también mayoritariamente  se defendía y valoraba la actual gestión por el Cabildo Catedral, lo que queremos es que las cosas funcionen bien y si eso lo consigue  una entidad privada no vemos necesidad de cambiarlo.  Y  de paso también pedimos a los actuales rectores municipales  coherencia, coherencia Sr García,  por favor.

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