Rosario de argumentos para un buscador


Recientemente se han publicado en castellano los diarios del cineasta ruso Andréi Tarkovski (1932-1986). Diarios que van desde 1970 a 1986 y a los que Tarkovski daba el nombre de Martirologio con el que evocaba los procesos instruidos por las autoridades romanas contra los primeros cristianos que se negaron a ofrecer sacrificios a los dioses del Imperio y al propio emperador, sufriendo muchos de ellos la pena máxima. Tarkovski vivo en sus propias carnes esos mismos procesos en plena la URSS pero esta realidad – como refleja el Martirologio – no lo amilanó en su profunda inquietud por buscar el rostro de Dios.

Tal y como queda reflejado en su Martirologio, los días del 27 al 29 de abril de 1982, hay en él una preocupación especial por desenmascarar el engaño de un supuesto ateísmo en pos de la ciencia y del verdadero conocimiento. Así las cosas, frente a una ciencia seguramente presuntuosa, va a señalar, en primer lugar, el lugar de la poesía y la filosofía en el conocimiento humano: “La verdadera poesía es propia de las personas religiosas. Un ateo no puede ser poeta […] La filosofía es poesía, un juego de la fantasía, unas construcciones intelectuales que caracterizan la personalidad: una afirmación de mi yo”.

Pero en segundo lugar recoge en sus diarios este rosario de argumentos que a continuación cito y con los que parececargarse de armas frente a la pretendida autonomía y omnipotencia de una ciencia descreída. El rosario de argumentos y autores, yuxtapuesto a sus reflexiones propias de unos diarios, reza así:

“La obra más grande de la vida es conocer a Dios por propia experiencia […] Mirad cómo está hecho vuestro cuerpo. Tenemos treinta trillones de células. Cada una hace diez mil reacciones químicas ininterrumpidamente. Se necesita mucha más fe para creer que este cuerpo apareció casualmente que para creer que lo creo un Dios inteligente” (Doctor Ralph L. Byron, cirujano, oncólogo, EE. UU).

“Que un científico sea cristiano no lo hace ni peor ni mejor como científico. Si bien es cierto que el estudio de la ciencia destruye la fe religiosa, hay que hacer una osada puntualización en esta afirmación: destruye la falsa fe, y más concretamente, la false religión” (Van Yersel, profesor de zoología experimental, Universidad de Leyde, Holanda).

“El descubrimiento científico de un misterio u otro engendra otro mayor aún. Las pruebas que la ciencia puede reunir demuestran que la creación del universo se produjo en una época determinada” (Lincoln Barnett, científico, EE. UU).

“Cuantos más descubrimientos hace la ciencia en el mundo físico, más nos acercamos a unas conclusiones que sólo puede resolver la fe” (Einstein).

“Somos como niños jugando en la orilla del Océano infinito de la Verdad” (Newton).

“En la última década la ciencia se ha vuelto más modesta. En otros tiempos se suponía que la ciencia descubriría todo lo que es infinito y desconocido. La ciencia actual empezó a pensar en esto más humildemente, cuando comprendió que el hombre no puede llegar a conclusiones absolutas y perfectas. El hombre está limitado por su conciencia. El científico hoy tiene más motivos para creer en Dios que hace cincuenta años, porque ahora la ciencia ha visto sus límites” (Autrum, biólogo, Múnich).

“Una de las leyes más fundamentales de la naturaleza, confirmada por la ciencia, es que en el mundo físico no existe nada sin una causa. Es imposible imaginarse la creación sin el Creador” (Von Braun, EE. UU.).

“La ciencia deja la pregunta de Dios totalmente abierta. La ciencia no tiene derecho a emitir un juicio sobre esta cuestión” (Max Born, físico, premio Nobel).

“Siempre hay un punto en el que la ciencia no puede ir más allá. Si vamos de las formas sencillas a las más sencillas, de una manera u otra nos preguntamos: ¿de dónde surgió el átomo de oxígeno? La ciencia no tiene respuesta a esta pregunta” (Bill, fisiólogo, EE: UU., premio Nobel).

“Hoy seguimos tan lejos de solucionar las preguntas de los filósofos como siempre” (Guterud, físico, Noruega).

“¿Puede la razón del hombre, la cual procede, según siempre he considerado, de un animal inferior, inspirar confianza, si esta razón nos provoca sufrimientos tan grandes?” (Ch. Darwin, en los últimos años de su vida).

“Uno de los mayores errores consiste en que la mayoría piensa que el método científico es un buen camino para llegar a la Verdad” (Wood, científico, EE. UU.).

“Muchos científicos creen en Dios. Los que dicen que la dedicación a la ciencia convierte al hombre en ateo me parecen gente ridícula” (Max Born, físico, premio Nobel).

“No puedo imaginarme cómo un ateo puede ser un científico” (Milikan, físico, premio Nobel).

Lector inquirat.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here