Quitad lo sobrenatural, y lo que queda es lo antinatural


Ya decía el simpar Chesterton: “Quitad lo sobrenatural, y lo que queda es lo antinatural. A las pruebas me remito:

Stelarc, un artista ‘poshumanista’ que cultiva la ‘protréptica’, se implanta una oreja en el brazo izquierdo.

Los Lichy, un matrimonio formado por dos sordomudos británicos, deciden recurrir a la ingeniera genética para garantizar que sus hijos compartan con ellos la sordomudez porque – dicen -, lejos de ser minusválidos, son una minoría cultural.

El psicólogo americano Gregg M. Furth decide amputarse una pierna sana para manifestar hasta qué extremo es dueño de su cuerpo.

El transgénero Trystan Reese tiene un hijo con BiffChaplow, su pareja homosexual.

Las declaraciones de una joven de 18 años que planea casarse con su padre: ‘¿Por qué me juzgan por ser feliz? – se extraña -. Somos dos adultos. Con 18 años sabes lo que quieres.

En una fiesta de disfraces que tuvo lugar en noviembre de 2016 en la Universidad de Queen, en Ontario, los biempensantes criticaran a los disfrazados de pieles rojas, monjes budistas, zulúes, mexicanos o árabes por ‘apropiación cultural’, que sería la apropiación arrogante de los símbolos culturales de las minorías oprimidas, legitimando así el neocolonialismo simbólico y lo estereotipos racistas.

El doctor chino Ren Xiaoping se propone trasplantar una cabeza con éxito. ‘Si no es él, será otro’, pensamos, y nos encogemos de hombros ante la trivialidad de una nueva extensión de lo posible.

Un análisis publicado en julio de 2017 en la revista médica British Medical Journal nos dice que la idea, tan firmemente defendida por todos los médicos, de que hay que tomar el tratamiento completo de antibióticos para evitar la resistencia antibiótica no sólo no se apoya en evidencias científicas sino que provoca justo lo contrario de lo que se pretende. ¡Hemos oído ya tantas veces que algo que hasta ayer era malo o bueno para la salud hoy ya no lo es…! ¿No nos dicen ahora que las vacunas son una especie de peste de la humanidad?

En una reunión de inspectores de educación convocada por la Generalitat catalana en el año 2015 se podía leer en una gran pantalla que presidia la citada reunión: “Los profesores seremos felices cuando renunciemos a enseñar e intentemos simplemente dar a los alumnos marcos de aprendizaje que les permitan reflexionar, hacer trabajar los ojos, las orejas, el cerebro, y por qué no, el cuerpo, la creatividad. La crisis actual de la enseñanza se da porque rechazamos entrar en esta nueva lógica”.

Hecho el recorrido por este “teatro de las variedades”, huelga decir que “no nos sorprendemos ni de la astenia de nuestra capacidad para la sorpresa”.

Quitad lo sobrenatural, y lo que queda es lo antinatural” – con toda seguridad la cita es de Chesterton y no de san Juan de la Cruz –. ¡Tiempo al tiempo!

PD: Para más señas confrontar en Gregorio Luri, La imaginación conservadora. Una defensa apasionada de las ideas que han hecho un mundo mejor (Barcelona 2019).

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here