Más cielo para Pescaíto


Necesariamente “Pescaíto” ha de tener un cielo más especial. Al descarnado – pero hondamente teológico – testimonio poético de Charles Péguy en El misterio de los Santos Inocentes me remito. Reza así:

“Mi hijo se lo ha dicho ya suficientes veces.

Sin ningún disimulo y sin ninguna atenuación.

Pues él hablaba limpio y firme.

Y claro.

Dichoso, incluso, no aquel, no sólo aquel

que sea como un niño, que se conserve como un niño.

Sino más propiamente dichoso aquel que sea (un) niño, que

se mantenga niño.

Propiamente, precisamente el mismo niño que fue.

 

[…]

 

El reino de los cielos será sólo para ellos.

Y no será más que para ellos.

 

También los únicos que no llevan en las comisuras de los

labios el imborrable pliegue,

el pliegue del infortunio y de la ingratitud

y de una amargura que nunca será saciada.

 

[…]

 

Que es, precisamente, que ellos no tienen en la comisura de

los labios

ese pliegue de ingratitud y de amargura, esa herida de

envejecimiento,

ese pliegue de advertencia, ese pliegue de memoria que

vemos en todos los labios.

 

[…]

 

Ellos eran semejantes a mi hijo.

 

[…]

 

Era un niño precioso, y su madre lo decía.

 

No sospechaba aún

la ingratitud del hombre.

Todavía no tenía en las comisuras de los labios el pliegue de

la amargura y de la ingratitud.

 

Todavía no tenía en las comisuras de los párpados la arruga,

el pliegue de las lágrimas y de haber visto demasiado.

 

Todavía no tenía en las comisuras de la memoria el pliegue

de no poder olvidar.

 

[…]

 

De todas las imitaciones de Jesucristo

esa es la primera y la más nueva; y es la única

que no es en ningún grado

que no es ni siquiera en un átomo

una imitación de una mancha y de una magulladura y de

una herida en el alma de Jesús.

Sino que es una ignorancia total de la vejación y de la

afrenta.

Y de la injuria y de la ofensa.

Ellos no conocen más que el asesinato, y el haber sido asesinados,

lo que equivale a nada.

No fueron nunca objeto de burla.

Eso es lo que más gusta de ellos, dice Dios. En eso, por eso

les amo.

Para mí ellos son niños que no han llegado a hacerse hombres:

Corderos que no han llegado a ser machos cabríos.

Ni ovejas,

Niños Jesús que nunca envejecieron. Que no crecieron”.

 

 

1 Comentario

  1. ¿Y EL CIELO NO ES PARA LOS NIÑOS MASACRADOS POR EL CLAN DE LOS ROMANONES?. PARA ESOS EL INFIERNO POR DENUNCIAR A LOS SOTANAS. ¡¡¡PERO QUE BIEN SE HA ESPLICADO USTED SEÑOR ARIZA

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