Influencers


No había oído yo hablar de las/os influencers hasta hace poco tiempo. Me costó mi trabajillo entender el concepto, pero ya creo que hasta lo domino.

Influencers del mundo de la moda (monas, monísimas, guapos, guapísimos); influencers en el mundo de las tendencias de los peinados, tintes, cortes y demás actualidades del pelo; influencers en las marcas más chicsde ropa, calzado, complementos, etc. Pero cuál es mi sorpresa cuando oigo que las influencers que más seguidores tienen, miles, varios miles de ellos,  son las que hablan de la limpieza y el orden del hogar (he de indicar que en este campo no he encontrado con ningún influencers masculino).

Y es que creo que estamos perdiendo el sentido común. Hombre, lo del orden puede ser interesante. Hay una chica japonesa, Marie Kondo, a la que es entretenido seguir. Guarda cientos de prendas de vestir en un espacio mínimo. Dobla la ropa que es un primor. Y puede estar bien que alguien nos enseñe a ahorrar espacio y encontrar más fácilmente la ropa que buscamos en un armario. ¿Pero, de verdad necesitamos los consejos de alguien para tener nuestras casas en condiciones? ¿No sabemos cómo limpiar una cocina o un baño, ordenar una habitación o un  armario?¿De qué tratan esos videos, algunos bastante larguitos, que tienen embelesadas a miles de personas con sus consejos? Y como no me lo podía creer, me puse a investigar.

Al final, llegué a la conclusión de que como todo, o casi todo, lo que pretende es hacer propaganda de una marca determinada, de un producto tal o cual, que según ellas son los mejores del mercado y que como ellos, no te dejarán limpio y reluciente esto o aquello ningún otro. Desilusión…., más de lo mismo.

Y pensando en las nuevas tendencias de la actualidad, el no hacer nada sin acudir previamente a los videos de Internet, pensé en que por qué no podíamos hacer videos acerca del buen comportamiento ante determinadas situaciones, en cómo reaccionar con buena educación cuando se presente tal o cual realidad, y cosas así. Hace tanta falta!!!!, Nos encontramos con situaciones diarias en las que vendría estupendamente alguien que nos dijera qué y cómo hacer para que el resultado fuera el mejor, lo que se llama influir en la elección de los buenos valores.

Pero me he dado cuenta de que esto no interesaría a nadie. ¿Quién va a buscar por esta vía si un comportamiento es adecuado o no, o cómo he de actuar con sentido común?¿Alguien piensa que anda escasillo de él? ¿Alguien pediría como regalo un poquito más de sentido común?

Podemos dudar de ser capaces de limpiar en condiciones , de pintarnos los ojos bien o mal, de utilizar en condiciones los cepillos del pelo para lograr tal o cual look, de doblar nuestra ropa de la mejor manera para que nos ocupe el menor lugar posible sin que se arrugue en exceso, de, de, de mil cosas mas, pero no  nos da por pensar que necesitaríamos no un video sino horas y horas de programación en la que se establecieran los principios básicos de actuación desde que nos levantamos hasta que nos acostamos.

En estos últimos días se habla de la profesora de un instituto que está siendo juzgada por llamar a algunos de sus alumnos tontos y vagos y de vez en cuando les decía que estaban empanados. No soy yo la que voy a opinar de quién tiene razón en este tema, me falta una parte por oír, con lo cual, no puedo hacerme un juicio un tanto objetivo. Cuando sepamos más del tema, ya podremos comentarlo con más base.

Pero lo que más me ha llamado la atención es como aprovechando esta noticia se ha generalizado en las redes sociales sobre el comportamiento de muchos profesores que en su afán de despertar las inquietudes de sus alumnos intentan de algún modo llamarles la atención para que abandonen actitudes de dejadez, pues  me cuesta y mucho, pensar ​que alguien, por puro deseo, insulte, veje o trate de manera indigna a unos niños si estos realmente responden medianamente bien con su actitud y comportamiento a lo que se espera de ellos.

Es fácil criticar sin conocer cómo hoy, una gran mayoría de niños están ineducados (no mal educados), sin comprender por qué hay que llegar puntual a clase, o cumplir las normas establecidas en el centro ( en el aseo, en el vestir…) o no saben cómo responder con educación,  ni sentarse en condiciones. No entienden porqué mientras el profesor explica, no deben tumbarse en los pupitres, si están cansados, o ponerse el chaquetón con el gorro incluido si tienen frío. En fin, cosas tan elementales que antes no se nos hubiese ocurrido ni comentarlas, y hoy, yo agradecería influencers, con mucha ,mucha influencia que pudieran contarle a los niños y jóvenes, las normas más elementales de comportamiento y educación.

 

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