Domingo VI de Pascua


En el evangelio de hoy, Cristo nos promete la ayuda del Espíritu Santo

Amigos y hermanos:

Siempre que nos han hablado nuestros padres y todos los que nos han querido realmente, nos han indicado el buen camino y advertido de los males y peligros de los que debíamos apartarnos; lo cual nos demuestra que hay bien y hay mal. Cuando hemos obedecido, hemos acertado y cuando hemos seguido a nuestro capricho, hemos caído en el sinsentido y la tristeza.

Dios es un Padre bueno que solo quiere que acertemos en esta vida, aunque a tientas muchas veces, para que obtengamos siempre el bien más grande en este mundo y en el otro. Así, si leemos los evangelios con detenimiento y tranquilidad, veremos que hay un solo camino del bien y la verdad y otro que lleva a la ruina completa. En la primera lectura de hoy leemos cómo los apóstoles invitaban a los que acababan de convertirse al cristianismo al bien, sin sobrecargarles de leyes y obligaciones. También así es hoy; lo que pasa es que pensamos que nuestro criterio es el valido, sin contar con el parecer de Dios y creemos que, aún así, estamos haciendo lo correcto.

Pero Dios ha puesto en nosotros una señal que nos indica que obramos el bien o el mal: la conciencia, que salta como una alarma cuando hacemos lo contrario de lo el Señor nos invita y está tranquila cuando obedecemos y hacemos lo que Dios quiere, aunque nos cueste trabajo.

En el evangelio de hoy, Cristo nos promete la ayuda del Espíritu Santo, que nos irá llevando a través de este mundo con una fuerza que no es nuestra y nos guiará siempre hacia el Cielo.

Ser cristiano es más fácil de lo que imaginamos, pero pensamos que nosotros llevamos el timón y nos empeñamos en hacer lo que nos da la gana, cuando “doña gana no puede reinar”, como afirmaba santa Teresa de Jesús.

Animo a todos los que leáis estas palabras, que Dios no está lejos, ni nos abandona a nuestra suerte; pero no seamos nosotros los que nos soltemos de su mano, que entonces será solo sufrir y lamentarnos a cada paso que demos.

Feliz Domingo. Feliz día del Señor.