El Bautismo del Señor


La Trinidad junta en esta escena del río Jordán

Amigos míos:

Con esta Solemnidad concluimos este tiempo de Navidad, que no termina el día de Reyes, sino hoy, con esta manifestación que tiene lugar 30 años después de su nacimiento. Curioso, ¿verdad? Y es que después de manifestarse Dios hecho carne a José y a María, a los ángeles, a los pastores y a los Magos, ahora lo hace públicamente puesto como uno más, en la fila de los pescadores esperando el bautismo de manos de su último profeta y pariente: Juan el Bautista.

No necesita la Purificación de los pecados el que no tiene pecado, ni el Autor del sacramento del bautismo. Pero nos ha dado un ejemplo de humildad, “pasando por uno de tantos”, el que no tiene parangón, porque ese Hombre es el Hijo Amado del Padre, como hemos escuchado de labios del Todopoderoso en el Evangelio de hoy. De ahí que es una manifestación: el Espíritu Santo baja sobre Él y el Padre lo proclama desde el cielo, como el Mesías anunciado por los siglos. La Trinidad junta en esta escena del río Jordán.

Nosotros hemos sido bautizados en nombre de esta Santa y Una Trinidad. ¿Sabemos dónde?, ¿sabemos qué día dichoso nuestros padres nos volcaron sobre la pila para que nuestros nombres fueran inscritos en el cielo y el pecado original fuera borrado de nuestra alma incipiente? Deberíamos. Para saber qué día nacimos a la vida eterna de la misma forma que sabemos el día que nacimos para este mundo. Para celebrar ese día con gozo, sabiendo que fuimos hechos hijos del mismo Dios y no fue una simple celebración hueca sin valor alguno.
Procuremos buscar esa fecha, que nos cambió la vida y agradezcamos a nuestros padres y padrinos el esfuerzo de educarnos para ser lo que hoy somos: miembros del Pueblo De Dios y herederos del Cielo.

Feliz domingo del Bautismo de Nuestro Señor.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here