Ganas de feria


Cada acontecimiento que se ha ido desarrollando durante los últimos meses supone un redescubrimiento, un retomar el pulso de aquella vida que tuvimos

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Farolillos de la Feria. /Foto: LVC

feriasEsta semana se entregaban los premios ‘Gota a Gota de Pasión’, que organizan el Cabildo Catedral y la Fundación Cajasol. En el acto intervino el alcalde de la capital, José María Bellido, quien resaltó un detalle importante sobre los dos años sin hermandades en las calles de Córdoba, ya que una generación de niños (puso de ejemplo a su hija) ha redescubierto a las cofradías en su estado natural, en la procesión.

Y es que a ciertas edades un niño (de 4 o 5 años) deja de recordar lo que era costumbre o tradición por más que se le cuente. Y lo mismo que sucedió con las procesiones, lo hizo con las cruces y la feria. 

Cada acontecimiento que se ha ido desarrollando durante los últimos meses supone un redescubrimiento, un retomar el pulso de aquella vida que tuvimos y, normalmente, sin apartar los viejos vicios, pero eso da para otra reflexión. La realidad -su parte buena- es que hemos vuelto a abrazar literalmente lo que vivimos, lo que fuimos antes de la pandemia, en una necesidad desesperada de volver.

En esa tesitura, esta semana, recibí el dudoso encargo de buscar una caseta donde nos pusieran de comer a casi 20 el primer sábado, so pena de comer fuera de la feria de no encontrarla, lo que hubiera sido casi un sacrilegio. El sitio, al final, apareció y -por supuesto- no fui yo quien lo encontró. En casi todos los recintos estaba reservado ya para ese día, porque la realidad es que hay ganas de feria, como las hubo de cruces y de procesiones y, para algunos, hasta de elecciones, por regresar a la normalidad que no quede.