Stranger Things


Una pieza capaz de describir las emociones que siente cualquiera en alguna etapa, presente, de su vida

stranger things
Portada del disco 'Cuando te muerdes el labio' de Leiva.

“Limpias todas las huellas

después de un nuevo asesinato

Y luego sales a bailar 

Lo pienso todo el puto rato

Quién te habrá robado un beso detrás

De la fuente de los patos”

Leiva.
Leiva.

Han caído las tardes en una concatenación de días festivos que no lo han sido, pero en los que un disco, reproducido hasta la extenuación, ha salvado a cada una de ellas. ‘Cuando te muerdes el labio’ es un paso más en la carrera de Leiva y, seguramente, de gigante.

Y es que, además de explorar nuevos sonidos (que recuerdan levemente a los de Aviones, de Pereza), el nivel del madrileño como letrista sigue elevándose a un Olimpo donde no le espera nadie, porque la banalización de la música ya solo permite, casi siempre, echar la vista atrás.

Más allá de que Sabina le haya entregado su diario (algo muy rock, por cierto), en cada canción de Leiva se traza la arquitectura de un lenguaje propio, que aúna lo contemporáneo con los temas de siempre. Desde expresiones como “todo el puto rato”, de Iceberg (una pieza capaz de describir las emociones que siente cualquiera en alguna etapa, presente, de su vida) hasta la imponente Stranger Things, el cantante conjuga el lenguaje construido con el coloquial y la actualidad que le lleva a pedir “por Glovo Peaky Blinders entera”

Catorce canciones para perderse durante horas y bucear dentro de sí y, de camino, si no lo haces, “peor para ti, que ya no se te acelera casi el corazón, que te has quitado el lexatin y separas vidrio de los plásticos”.