Cargar con la culpa


Si usted vive, por ejemplo, en Cabra o Castro del Río puede que pague más por el agua, pero no busque culpables porque no los hay

Agua./Foto: Aguas de Montilla lucena aeas
Agua./Foto: Aguas de Montilla
grifo agua Montilla culpa
Grifo de agua. /Foto: LVC

Hubo un tiempo en que se consideró una cuestión de honor, luego una cuestión de responsabilidad, después una heroicidad y, a día de hoy, nadie se cuestiona que cuando sale algo más la culpa es del otro.

Bien sea del que está en frente, del que pasaba por allí o del que no está (dependiendo de a quien se señale se comprueba el poco poso moral), la culpa siempre es de otro. Y esto se comprueba en la pólitica como el pan nuestro de cada día. 

Por poner un ejemplo, reciente y caliente, la subida del 15% de la tarifa del agua de Emproacsa (la empresa de la Diputación). Un incremento que se podría catalogar de impactante y del que tienen la culpa todos y, curiosamente, ninguno. Ni el consejo de administración, ni el gobierno de la Diputación, ni la oposición… El primer argumento esgrimido es el incremento del precio de la electricidad. Así lo ha planteado el presidente socialista de Emproacsa y, seguramente, no le falte razón, pero la electricidad está desbocada en su precio con la inoperancia del Gobierno de España, precisamente, de su partido.

Las excusas no acaban ahí, porque el presidente de Emproacsa no ha tenido empacho en dejar la patata caliente a los ayuntamientos afectados (los que no están en el ciclo del agua), señalando que pueden asumir el sobrecoste y que no paguen sus vecinos. Esto es, yo la subo y usted se busca la vida.

Pero puestos a buscar culpables en la oposición no se quedan cortos y señalan a los socialistas, que lo son, pero no andan afortunados en las comparativas y la situación se asemeja más a un baile de salón que a un debate serio. Y esto sin olvidar que IU, que gobierna en Diputación con el PSOE, recurre al argumento de la privatización para justificar su voto, con un descaro que ya no sonroja porque no sorprende.

Si usted vive, por ejemplo, en Cabra o Castro del Río puede que pague más por el agua, pero no busque culpables porque no los hay. La culpa es del agua porque llueve poco.