¿Pagar para esto?


El ministro aquel (el hijo del torero) lo avanzó y ahora, lejos de dar marcha atrás, ya se ha anunciado

Retenciones en la A-4./Foto: LVC
Retenciones en la A-4./Foto: LVC
Retenciones en la A-4./Foto: LVC
Retenciones en la A-4./Foto: LVC

Pasan las 8 de la mañana. El coche, como todos los días se incorpora a la autovía, la A-4 para ser exactos, el tramo tiene como limitación de velocidad 100 kilómetros hora, pero desde hace un rato sabes que no vas a llegar a la cifra redonda.

Aceleras y llegas a 90, reduces a 80, luego a 70 y, el día que hay suerte, te quedas ahí hasta el desvío. Si la cosa está chunga, llega a pararte. No hay accidente, solo retención y de las gordas. Es, utilizando el símil cofrade, como cuando una banda se te hace bola en la garganta y la marcha parece eterna, aunque dure cuatro minutos mal contados. De esa hay una en Córdoba y una autovía que se le hace bola a los conductores.

Podríamos poner el ejemplo de las circunvalaciones de Madrid, pero esto es Córdoba una ciudad pequeñita de 300.000 habitantes y no creo que todos cojan el coche de 8 a 9 para ir por la autovía. Es un placer terrenal, pero no para tanto. 

Pues por ese placer habrá que pagar de aquí a no mucho por obra y gracia de los socialistas. El ministro aquel (el hijo del torero) lo avanzó y ahora, lejos de dar marcha atrás, ya se ha anunciado. El tiempo corre deprisa y los impuestos son la única legislación que corre a la par. 

En Cataluña se quejaban en los 90 de que en el sur no se pagaba (por decirlo fino) por las carreteras y allí sí. Pronto estaremos iguales, aunque el detalle de la renta media o llegue, cosas de socialistas.