Doña Mencía


Lo que sucede casi siempre con los cribado obliga a preguntarse si sirven de algo los test de antígenos

Doña Mencía./Foto: LVC
Doña Mencía./Foto: LVC
Doña Mencía
Una calle de Doña Mencía./Foto: Ayuntamiento de Doña Mencía

Ha hecho falta una semana y más de 4.000 casos en la tasa de incidencia, para que Doña Mencía haya entrado en el famoso nivel 4 grado 2 de alerta por coronavirus. 

La sucesión de hechos provocó que, un detalle técnico, retrasase de jueves a jueves, la adopción de medidas contundentes para atajar el repunte del covid en la localidad de la Subbética. El detalle se llamaba 498 casos de incidencia. Eso hizo que hace una semana no se decretara el cierre perimetral por parte del Comité Territorial de Alerta de Salud Pública. Y esto sin tener en cuenta que en esa jornada habían sido casi 350 los casos que había subido la tasa de incidencia. 

De nada sirvió. No se tomaron medidas y, tras las quejas del Ayuntamiento de Doña Mencía, el lunes se desvelaba que el Comité se había reunido el viernes de forma extraordinaria. Pero no para cerrar, sino para decretar un cribado poblacional, algo que -entre las fechas y la medida- llamó aun más la atención, puesto que la tasa 500 ya se superaba con amplitud. Y, después del test poblacional, lo de siempre: cero positivos. Lo que sucede casi siempre con los cribados y que obliga a preguntarse si sirven de algo los test de antígenos.

Otra pregunta estriba en la operatividad del Comité, que no ha quedado muy bien parado después de lo visto esta semana. Así como si el aumento de la incidencia en el Distrito Sur tiene que ver con el caso de Doña Mencía. Sin olvidar cuestionar que las restricciones actuales no parecen, al menos en algunos lugares, ser garantía de contención.