Juanma tenía razón ¿Volverá a acertar?


Moreno
Juanma Moreno./Foto: María José López - Europa Press
Juanma Moreno./Foto: LVC
Juanma Moreno./Foto: LVC

Cuando el presidente de la Junta de Andalucía anunciaba las duras limitaciones que hemos vivido en el último mes, les confieso que era escéptico. Si por mí fuera (y esto no es nada popular) hubiera cerrado todo a cal y canto hasta que, como los chinos, el virus se hubiera quedado a cero.

Así se hubiera ahorrado el presidente andaluz varias comparecencias y malos tragos televisivos que, al fin y al cabo, van en el sueldo. Habría sido extremadamente impopular, pero más lo es para quien se muere y las familias que se quedan. Quien no se entere de esto hace lo del ciego que no quiere ver. 

Como les decía era escéptico, pero la realidad es que el nivel de contagios y la presión hospitalaria se ha reducido a los niveles de agosto, que sin ser buenos, al menos, para consolarse el que pueda son “soportables”. 

Juanma acertó y ahora, con las nuevas medidas, puede que lo haga o puede que haya un repunte a mediados de enero. Lo que está claro es que cuando la vida social aumenta, el coronavirus crece. 

De momento, esa regla de tres se ha cumplido. La que no queda tan clara, por más que lo digan los expertos, es la de que entre las seis y las ocho de la tarde se contagie más uno en un bar que a las once de la mañana. Como ejemplo, si el camarero que te pone el café o la caña tiene el bicho lo más probable es que lo pegue por contacto con el recipiente a las diez de la mañana, a la una de la tarde o a las siete. Eso sí, si te has pasado con la sobremesa, te da dos horas para recuperarte y apurar las dos horas y media de la cena.

Tampoco parece que la lógica de los expertos sea tal, dejando entrar y salir de Andalucía para agrupación familiar, mientras si tu familia es de 12 no puedas reunirte con todos en Nochebuena. Como dice un amigo médico, si en la reunión hay uno contagiado da igual que haya 11 que 9. 

Pero lo cierto es que acertó con las medidas, aunque llegaran algo tarde y los fallecidos sigan teniendo una media de más de 30 diarios. Pero si se equivoca, como ha apelado a la responsabilidad, quizá la tercera ola de enero sea, cómo no, culpa nuestra.