Las ‘rising stars’ de la crisis

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PSOE Susana Díaz
Pedro Sánchez, en Córdoba, con Susana Díaz y Antonio Ruiz. /Foto: JC

Enciendo la tele y sale el coronavirus. Me fumo un cigarro y desde un balcón escucho hablar del coronavirus. Abro la aplicación de un medio deportivo en el móvil y coronavirus. Abro YouTube y me sale una canción del coronavirus. De modo que el tiempo que no paso escribiendo de él, está conmigo el virus para hacer crecer mi hipocondría hasta el punto de que llega a desaparecer, porque me resigno a la pandemia y saber que no tengo ningún anticuerpo especial.

Y es que, al fin al cabo, esto es un problema global del que nadie es culpable y, se tomen las medidas que se tomen (buenas, malas y peores), todas son estupendas porque es un problema global. Sí, oíga, global, del mundo mundial. Así se lo escucho al presidente del Gobierno cada vez que comparece. El pobre que culpa va a tener de comprar test de segunda mano (perdón, de poca fiabilidad) a una empresa China que no tiene licencia en su país; de decretar el estado de alarma tarde; de no tener mascarillas ni material suficiente para los médicos (que llegará todo cuando la gran oleada pase y estaremos sin virus, pero muy preparados); de que su portavoz de Sanidad dijera primero que el virus no llegaría, luego que un par de casos y mire en las que estamos. 

PSOE Susana Díaz
Pedro Sánchez, en Córdoba, con Susana Díaz y Antonio Ruiz. /Foto: JC

Si es que la gente no se entera de que es un problema global y daba igual alentar a la masa progre a manifestaciones multitudinarias. En realidad, estaban -globalmente- haciendo lo mismo que el premier inglés: que todo el mundo se contagie y pronto todos inmunes. Y, si no, ya está la ministra Montero (que cumple el American Dream de que todo el mundo puede llegar a donde se proponga, hasta a ser ministra de un país), para con toda la chulería de Galapagar decir que siguió los consejos de la autoridad sanitaria ¿Y ella que es? Pues global.

A menor escala, pero igual de globales, hay estrellas nacientes (rising stars) por doquier. Las mismas que, a nivel local, para ser globales organizaron excursiones el 8M. O las que se niegan a dar el número de contagiados en el pueblo que dirigen, del mismo modo que negaban que apenas había delincuencia hace un mes, solo un repunte, minucias. No sé si Rute es tan cosmopolita o global como Nueva York, pero por tamaño me da que un secuestro exprés, robos a mano armada en alguna tienda o robar un todoterreno para estamparlo en una cafetería y robar la caja (esto pasó todo en febrero) es para hacérselo mirar. 

Aunque, como lo de no dar los datos y sí declaraciones a quien conviene, es un problema global de estas estrellas nacientes que cuando todo pase, lo mismo deberían dar una explicación o que alguien se la exija. Igual para entonces, la culpa es del coronavirus o de Rajoy o… global.

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