Se ha reído de todas y todos, ministras y ministros


Andalucía

Pedro Sánchez es un artista. Y me recuerda al futbolista ítalo-brasileño, Thiago Motta. Muchos no le conocerán, pero es un ‘grande’ que sigue en activo. Con el juego duro por bandera y una amarilla casi antes de empezar el partido, ningún aficionado le reconocerá una sola virtud especial. Técnicamente es normalito; defensivamente, lo que viene en llamarse leñero; y en lo que a su trayectoria se refiere, no se le recuerda una sola jugada memorable. Sin embargo, Motta ha ganado la liga en España, Italia y Francia, dos Champions y un mundial de clubes. Ahí es nada.

Pues Pedro Sánchez me recuerda a él. No brilla por su técnica oratoria; fue leñero (ofensivo) en un debate contra Rajoy; y su mayor logro fue demostrar que a Susana Díaz no la quieren de Despeñaperros para arriba, ganándole aquellas primarias. Pues bien, como Motta, el líder socialista ha ganado títulos y ha llegado a ser presidente del gobierno, tras cosechas, dos veces, los peores resultados electorales de la historia de su partido ¿Increíble? Pues ahí lo tienen.

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Pedro Sánchez./Foto: LVC

Y lo mejor es que lo ha hecho riéndose de todas y todos (que ahora mola -como diría Carlos González- usar el femenino sin criterio gramatical alguno). Se río, primero de los suyos, que no se esperaban la jugada del astronauta, del periodista que “odia el fútbol”, del juez y la del antiguo líder y azote del independentismo. Le tiró a Susana el fuera de juego con su consejera, cuando encaraba puerta; y a Podemos los ha dejado sin control de los medios y a Iglesias sin ese ministerio que tanto ansía, como le pasa a Motta en el PSG. A los independentistas les ha regalado a Borrell, que es un stopper  de los que dan cera y a Otegui a su Grande Marlasca.

Ahora le queda gobernar y, de eso, Rajoy sabía un poquito más que él. Porque Sánchez es un continuo brindis al sol o, lo que es lo mismo, casi nadie espera que tape un agujero sin abrir otro más grande. Y para eso tiene , en frente, a todas y todos de los que se ha reído en su cara, que no olviden que tienen que votar. A lo que hay que sumar ese perfil ZP, que lo tiene, y que cuenta en su haber con haber batido récords de paro y ruina, tras una herencia envidiable. Pero la política cambia en 24 horas y con Sánchez se ha visto.

Lloran por las esquinas todas y todos, porque -como decía Luis Aragonés-, cuando juegas en Europa hasta el más… eso… te hace un reloj de madera y funciona.