Terapia de grupo


De las conclusiones del I Foro de Turismo de Córdoba presentadas hace unos días por el Delegado municipal convocante del mismo, deduzco que el Foro sirvió más bien para que las instituciones y empresarios participantes realizasen lo que en sicología se denomina una Terapia de Grupo. Esta especie de tratamiento terapéutico les permitió aparentemente desahogarse, poniendo en común todos los prejuicios, carencias y desafectos que en los últimos meses habían debilitado al sector. Escogidos por el delegado del ramo, el plantel de especialistas que intervinieron en las dos Mesas de debate no fue, por conocido y de la casa, desdeñable. Y aunque entre los asistentes y ponentes no estaban todos los que son, sí son todos los que estaban. Por eso el verdadero ejercicio sicoanalítico se esperaba que fuese grupal con el fin de mejorar entre todos la salud y la calidad del Turismo cordobés.

En palabras del propio convocante del Foro, éste tuvo un “éxito espectacular”. Así debe considerarse si atendemos a la “asistencia masiva” de agentes del sector y a la sensación de alivio sicosomático que seguramente todos los participantes experimentaron durante los días posteriores a su celebración. Pero los beneficios y éxitos de este tipo de terapias están muy vinculados a la empatía entre los miembros del grupo, lo que a priori parecía una cuestión difícil de superar.

No tiene mucho sentido debatir de manera aislada sobre el modelo turístico sin encajarlo y vincularlo a un debate más amplio sobre el modelo de ciudad. En caso contrario, daría la sensación de que el turista llega a una ciudad distinta de la de los ciudadanos que la habitan. El Turismo tiene dos vertientes, una de carácter transversal y multidisciplinar, que requiere la coordinación de diferentes áreas del gobierno municipal y que va más allá de la propia gestión turística, y otra más restrictiva, limitada a las competencias tipificadas que en esta materia tienen los Ayuntamientos y para cuyo ejercicio existen diferentes modelos de gestión (consorcios, OO.AA., delegación de turismo, fundación, ….públicos, privados o mixtos).

Si lo que se ha tratado con este Foro es debatir sobre la primera vertiente, no sólo han faltado expertos en gestión cultural o patrimonio, sino también representantes de todos los partidos políticos, urbanistas, especialistas en servicios municipales, nuevas tecnologías y sostenibilidad, expertos en modelos comparados, etc…… Pero sobre todo me temo que no ha servido para superar la sensación generalizada de que falta un modelo de ciudad.

Por el contrario, si el objetivo era debatir sobre el segundo aspecto, es decir, sobre el modelo de gestión turística propiamente dicho, el Foro llegó tarde,  porque ese modelo fue decidido e impuesto unilateralmente por el propio Ayuntamiento con la creación del IMTUR, del que ha dejado fuera a partidos con representación municipal y ha incluido en su consejo rector a un miembro del movimiento ciudadano pero no a representantes empresariales y de otras instituciones vinculadas al turismo. Aún en este caso, y aceptando como hecho consumado el modelo, lo importante y novedoso hubiese sido debatir sobre la necesidad y contenido de un plan de comunicación y marketing, de las ventajas de acudir conjuntamente a ferias y promociones o de cuáles son los emisores y perfiles prioritarios según la experiencia de los allí presentes. Hubiese sido el marco idóneo para poner en común las inquietudes y problemas de cada segmento o microsegmento turístico. Es decir, aspectos concretos.

Pero ni lo uno ni lo otro. De ahí mi sensación de que lo único que se pretendía era motivar una terapia de grupo para hablar una vez más sobre la necesidad de “descubrir los elementos singulares de Córdoba” (la mayor parte de los cuales llevan ahí más de mil años) que puedan hacer del “turismo un motor de desarrollo sostenible que nos diferencie de otros”; congratularnos por nuestra impresionante Córdoba patrimonial, nuestra gastronomía, el caballo, la sierra o el río; o para defender la manida colaboración público-privada, concepto jurídico indeterminado sobre el que propongo un serio debate para fijar de una vez en qué consiste. En este sentido, el Foro, sin duda, ha sido todo un éxito. Pero más de lo mismo.

Por eso, las conclusiones son vaguedades sobre aspectos obvios recogidos con mayor precisión y propiedad en dos Planes Estratégicos anteriores. Uno de cada bando. Hubiese bastado con que el máximo responsable del Turismo de la ciudad se los hubiese leído (que para eso se hacen y se costean) para saber que no nos gusta el turismo de borrachera; que hay que apoyar la artesanía local; potenciar el Observatorio Turístico como herramienta básica para orientar nuestra política en la materia; que hay que adaptar nuestra oferta, cultural y gastronómica prioritariamente, al horario del turista; trabajar por la desestacionalización, la descontaminación visual y una potente marca Córdoba; fomentar la formación y potenciar el turismo de congresos. Los Planes tenían un horizonte 2009-2012, el primero,  y 2015-2019, el segundo. Y lo peor es que el señor García amenaza con que la terapia tendrá sucesivas sesiones.

Foros, Compromisos, Convenios, Comités de expertos nacionales e internacionales, Comisiones y Mesas  de Trabajo, …Es hora de que nuestros responsables municipales se den cuenta de que no basta con sólo recibir información sino que es tiempo de adoptar medidas eficaces para resolver los problemas de la ciudad.

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