Vuelva usted mañana a Diputación


Mariano José de Larra era periodista. Un extraordinario articulista y un genio atormentado, circunstancias que, con bastante frecuencia, suelen ir de la mano. Desgraciadamente Larra terminó descerrajándose un tiro a la edad de 27 años, pero le dio tiempo para  legar a la posteridad un magnífico ramillete de  artículos y críticas  sobre la sociedad de su tiempo. Uno de ellos, aún se estudia hoy en la enseñanza secundaria, al alcanzar el tema de literatura romántica: “Vuelva usted mañana”, y es una mordaz sátira sobre la apatía de la sociedad española de su tiempo, y en especial de la burocracia.

Casi doscientos años después, en Córdoba, y concretamente, en su Diputación Provincial, Larra está más vivo que nunca, y muy probablemente, hoy se inspiraría en este organismo y su relación con los cofrades. Como el eficiente Monsieur Sans-délai, -el viajero francés, protagonista de la pieza de Larra, que pretendía resolver en quince días unas gestiones-, cuando aún no había llegado a Santa Marina el paso de palio de la Virgen de la Alegría, la redacción de la revista Córdoba Cofrade estaba entregando los textos de la edición especial  dedicada a las hermandades de gloria.

El convenio que mantiene la Diputación de Córdoba con la Agrupación de Hermandades fue firmado en tiempos del Partido Popular. No obstante, en la cuaresma pasada, su actual Vicepresidente, el socialista Salvador Blanco, manifestó con entusiasmo su segura renovación. Este convenio incluye – y, de hecho, es lo más significativo-, la impresión de la revista de las cofradías por el Departamento de Ediciones y Publicaciones (la imprenta de diputación, de toda la vida), tal y como se hace con numerosas asociaciones de todo tipo, desde deportivas a de ocio, pasando por culturales, ámbito en el que se incluye ésta.

Se las prometían muy felices, en la Agrupación. La maquetación y revisión había sido rápida, por lo que no le cabía duda de que la revista se presentaría a finales del mes de abril.  “Vuelva usted mañana, que hay colapso de publicaciones”, dijeron en la imprenta. Y la Virgen de la Cabeza salió a las calles. Sin revista. Y los Romeros cabalgaron al Santuario de Linares. Sin la revista. “Al menos, estará en el tiempo pascual” -murmuraban los cofrades-. “Vuelva usted mañana, que hay unas correcciones pendientes”, les informaron. Y los bueyes partieron con el  simpecado al Rocío. Sin la Revista. “A ver si, al menos, para el Carmen”, -suspiraba  Sans-délai, es decir, Sanmiguel-. “Vuelva usted mañana, que hay que modificar una cifra”. Y la Emperatriz del Carmelo navegó por Santa Marina en julio. Sin la revista. ¿Para la Asunción? -preguntaron tímidamente los de la agrupación-. “Vuelva usted mañana, o mejor, en Septiembre. ¿Quién trabaja en agosto?” Y la Virgen del Tránsito recorrió las calles del Alcázar Viejo. Sin la Revista.

“Vuelva usted Mañana, que nos vamos a la ‘Velá’ del Caimán”. Y la Fuensanta volvió entre multitudes a su casa desde la Catedral. Sin la revista. “Vuelva usted mañana, que hay un problemilla”. Y Villaviciosa llenó de júbilo San Lorenzo. Sin la revista. “Vuelva usted mañana, que el jefe no está” Y la Virgen del Socorro recorrió la plaza con San Rafael. Pero sin la revista. “Vuelva usted mañana, que aquí no se retractila” Y San Rafael recibió en su templo la devoción de su ciudad. Sin la Revista. “Vuelva usted mañana, o mejor no vuelva, hombre, que ya está bien de santos, en una entidad laica”, pensaron en la Diputación. Pero como sonaba poco político, le dijeron al angustiado directivo cofrade  “Vuelva usted en Noviembre, que tenemos mucho lío”.  Y la Virgen del Amparo,  última gloria, recorrió la Axerquía acunando  dulcemente al niño dormido. Sin la revista.

Y finalizado el año litúrgico tras la festividad de Cristo Rey, cuando los templos preparan las colgaduras de adviento, las calles se llenan de luces y los comercios anuncian la navidad, cuando el desesperado Monsieur había hecho caso, por fin, a Fígaro, y desistido de presentar el número especial de glorias, recibió una llamada: “Oiga, ¿usted no quería una revista?”.

Post scriptum: Pasó el tiempo. Llegó de nuevo el tiempo litúrgico-laico de la campaña electoral. Y el político llamó a las puertas de los cofrades, solicitando el voto del mayor movimiento asociativo de la provincia. “Como vieron, cumplimos.  Nos gustaría que lo valoraran positivamente, porque las elecciones son hoy”, dijo.

¡Vuelva usted mañana!

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here