Surrealismo en la plataforma expropiatoria


Estos chicos de la plataforma expropiatoria y radicalmente laicista no ganan para disgustos en los últimos tiempos. El aplastante informe jurídico del Ayuntamiento de Córdoba tumbó sus pretensiones sobre la reclamación de la titularidad del monumento por la corporación municipal. Además el organismo consultor de la UNESCO valoró muy positivamente su uso religioso e informó positivamente la sustitución de la celosía de la época de Franco, que tanto defendieron.
El penúltimo palo que han intentado introducir en las ruedas de la locomotora económica de Córdoba, – pues eso, entre otras cosas, es el conjunto monumental Mezquita-Catedral-, ha sido su oposición al traslado de las taquillas del monumento al palacio episcopal situado enfrente. Miguel Santiago Losada, en nombre de esa plataforma, ha presentado ante la Consejería de Cultura un escrito exigiendo que se frene la deslocalización de los quioscos de madera que se usan como taquillas. Es difícil explicar cómo ese colectivo, teóricamente muy preocupado en la defensa de la pureza omeya del monumento, defiende que se perpetúe en él un añadido prefabricado y portátil como el que nos ocupa. La vergüenza ajena que producen sus argumentaciones se torna en hilaridad al saber que esa deslocalización se produce, precisamente, a instancias de esa misma consejería de la Junta de Andalucía.
La última, aparte de enlazar en su perfil un texto de un arquitecto y presunto humorista que solicita la destrucción de la parte cristiana del templo, ha sido escandalizarse porque la Archicofradía de la Vera Cruz realice en las naves una exposición. ¡Con Santos! ¡Con imágenes católicas profanando el sagrado espacio islámico! Con eso se quita definitivamente la máscara esta plataforma, que justificó siempre su petición apelando a que ésta sólo se refería a la titularidad, y en ningún momento se pretendía incidir en el uso litúrgico. Que respetaba su condición de templo dedicado al culto católico.
Conviene recordar que el portavoz, Miguel Santiago Losada, fue en tiempos un joven y activo cofrade, muy implicado en la Agrupación de Hermandades, hasta el punto de presentar un proyecto de traslado de la Carrera Oficial a la Catedral, con todas las cofradías accediendo al interior del templo a través de una segunda puerta. Seguro que, cuando este año, el paladín de la plataforma expropiatoria y laicista vea la semana santa en la Catedral, dejará escapar una lágrima emocionada, al ver cumplido su viejo sueño.

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