Las cuentas de un año totalmente extraordinario


El ecónomo de la diócesis cordobesa, José Luis Vidal, explica en este artículo las cifras del presupuesto consolidado del año 2020

Parroquia Virgen de Fátima. / Foto: Diócesis de Córdoba

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El año 2020 ha sido el más excepcional que se recuerda en décadas; la pandemia provocó la práctica paralización de las actividades sacramentales de nuestras parroquias y provocó que nuestras instituciones se volcaran en las tareas asistenciales.

Como en años anteriores, en estas fechas ofrecemos una visión general de los ingresos y gastos del año anterior; cuentas que no son solo las correspondientes al Obispado, sino que consolidan las de todas las instituciones que forman parte de la estructura propia de nuestra Iglesia en Córdoba, las entidades que en los Acuerdos entre el Estado y la Santa Sede aparecen en su artículo IV; al propio Obispado (Fondo Común Diocesano) se suman las parroquias, el Seminario San Pelagio y el Redemptoris Mater San Juan de Ávila, Cáritas diocesana, la Casa de Convivencias San José, la Casa de Espiritualidad San Antonio, la Casa Sacerdotal San Juan de Ávila, las fundaciones pías no autónomas, Misiones y Obras Misionales Pontificias y nuestra Librería Diocesana.

Con esta publicación, la Diócesis de Córdoba quiere mostrar su más firme compromiso con la transparencia en la gestión del patrimonio eclesiástico; la Diócesis y todas sus instituciones no son sino meros administradores de unos bienes recibidos de los fieles, por muy diversas vías, que deben ponerse al servicio de los fines eclesiales y de cuya administración hay que dar cumplida rendición.

Esta transparencia, además de servir para que los fieles cristianos puedan estar informados del destino dado a sus aportaciones, no puede entenderse como un fin en sí misma; sino que debe ser considerada como un camino a seguir y recorrer; por ello, en este año se une a este tránsito la aprobación de toda una serie de normas en materia económica que no pretenden sino servir de referencia para la administración de los bienes temporales de la Iglesia en todos los ámbitos diocesanos.

Las cuentas de 2020

La primera conclusión que podemos extraer de las cuentas es la extremada generosidad de los fieles, cuyas aportaciones han provocado que no existiera una gran diferencia con relación al año anterior. En los peores momentos del confinamiento, el pueblo cristiano ha mostrado su compromiso con la Iglesia y con las necesidades tan perentorias que surgían en relación con los más necesitados; para ello, por los medios técnicos que se habilitaron, nuestras parroquias, fundamentalmente, pudieron estar cercanos a los que más sufrían.

Además, las distintas instituciones diocesanas han realizado un enorme esfuerzo en la contención del gasto, aplazando necesidades materiales no vinculadas a las personas, y priorizando su actividad asistencial. Ello ha provocado que algunas, fundamentalmente el Fondo Común Diocesano y las parroquias en su conjunto, hayan cerrado el año con superávits, destinados a compensar los déficits de años anteriores y el más que previsible déficit del presente 2021.

Recursos y empleos consolidados

 En los datos consolidados de todas las entidades diocesanas, el total de ingresos ascendió a 22.145.070 €, con unos gastos de 21.577.113.

Los INGRESOS se mantuvieron en términos muy semejantes a los del año anterior, siendo muy significativo en cuanto a las aportaciones voluntarias de los fieles, con una mínima disminución de 80.000 €.

La excepción, directamente imputable a la pandemia, es la brusca disminución de ingresos con motivo de los sacramentos y actividades diocesanas, con una caída de 1.400.000 €, de 4,2 a 2,8 millones de euros.

También caen, en más de 300.000 €, los ingresos excepcionales, provenientes de ventas de patrimonio, herencias, etc, cuyo mayor importe, además, corresponde al propio Fondo Común Diocesano.

Por el capítulo de GASTOS, se produce una disminución global de más de un millón de euros, debido a la austeridad implantada ante lo imprevisible de la situación; durante casi seis meses, la actividad no asistencial estuvo prácticamente parada.

Las actividades pastorales y los gastos de conservación y costes ordinarios se vieron afectados; no obstante, se destinaron a actividades pastorales más de 7,6 millones de euros; de los que 3,47 millones se destinaron directamente a la atención de los necesitados.

Los gastos de mero funcionamiento y reparaciones alcanzaron los 5,2 millones; por último, los programas de rehabilitación de templos y dependencias llegaron hasta los 2,4 millones. En este capítulo, debe insistirse en el elevado coste que el mantenimiento del patrimonio eclesiástico supone, especialmente desde el propio Obispado, lo que incidirá especialmente en su presupuesto de 2021.

El fondo común diocesano

 En cuanto al FONDO COMÚN DIOCESANO, los ingresos fueron de 9.798.911 €, frente a los gastos de 9.345.056 €.

En los INGRESOS del Obispado, las aportaciones directas de los fieles son menores que en el resto de instituciones diocesanas, suponiendo solo un 2,78 %. Y es en esta institución donde se ingresa la llamada asignación tributaria, con un 43,61 % del total de ingresos.

Las aportaciones de instituciones diocesanas ascendieron a 3,48 millones, destacando el Cabildo de la Catedral, con una aportación de 1,2 millones. A ello se unen las parroquias, hermandades, comunidades, sacerdotes, etc.

Por último, ingresos excepcionales provenientes de ventas de patrimonio, herencias y donaciones, aportaciones extraordinarias y otras causas, que alcanzaron los 1,18 millones.

En cuanto a GASTOS, sus porcentajes fueron para las acciones pastorales y asistenciales de un 17,48 %, retribución del clero, 32,15 %, personal seglar, 9,87 %.

Junto a ello, los gastos de funcionamiento y mantenimiento fueron de 1,08 millones, mientras las obras de rehabilitación alcanzaron casi los 2,5 millones.

A pesar de la situación de pandemia, los ingresos del Obispado se han mantenido estables, fundamentalmente debido a que los mismos tienen correlación con las aportaciones basadas en los datos del año anterior; así, la asignación tributaria, las aportaciones de distintas instituciones al Fondo Común, etc. Todo ello, unido a los ingresos excepcionales, ha provocado un resultado positivo.

Las verdaderas consecuencias de la pandemia afectan al Obispado en el año presente; para este 2021, se tiene previsto un déficit de 741.625,12 €. Y ello porque los ingresos previstos bajarán un 24,34%; por el contrario, los gastos solo bajarán en un 12,73%. Se tienen previstos unos gastos en actividades pastorales y asistenciales por valor de 1.837.297 €, mientras que las obras de rehabilitación de templos y casas rectorales ascenderán a 1.927.244 €. Este esfuerzo no podría realizarse sin el resultado positivo de 2020, que se reinvierte en su totalidad en dichas actividades pastorales y de reparación.

Nuestras parroquias

 Sin duda alguna, la circunstancia más excepcional del año se ha vivido en el seno de nuestras parroquias; estas se han tenido que volcar en la labor asistencial, recortando en todo lo relacionado con gasto corriente y en previsión de las tareas que deben acometerse durante el presente año por las consecuencias de la pandemia.

De los datos globales de las parroquias diocesanas, se pueden extraer los siguientes datos, alguno de ellos extraordinariamente llamativo:

  • Las aportaciones voluntarias de los fieles descendieron un 5,62%. Pero dentro de este dato, sorprende que se produce una bajada de las colectas del 38% (debido fundamentalmente a las restricciones en las celebraciones litúrgicas), mientras los donativos para atender las necesidades de la cáritas parroquial ascendieron en un 47,06%, por un total de 1.069.524,70 €.
  • Los ingresos con motivo de la celebración parroquial de sacramentos descendieron en un 30,79%, alcanzando un total de 805.969,81 €.
  • Las aportaciones que el Fondo Común Diocesano (Obispado) hizo en ayuda de las parroquias se incrementó en un 58,62%, por un total de 264.563,58 €.
  • Los ingresos excepcionales bajaron en un 74,67%; aquí se encuadran aportaciones extraordinarias o herencias y legados.
  • Las actividades pastorales supusieron un descenso en gastos del 42,18%, por la prohibición de reuniones de catequesis, grupos, etc.
  • Frente al anterior dato, las asistenciales se incrementaron en un 25,27%, alcanzando la cifra de 1.044.162,55 €.
  • Los gastos de conservación de templos, dependencias parroquiales y demás reparaciones descendieron en un 30%; los excepcionales en un 86%.
  • Para coadyuvar a la situación tan complicada que se presentó, se logró un acuerdo de refinanciación con entidades de crédito, mediante la moratoria de la devolución de las cantidades a amortizar por préstamos, lo que conllevó un descenso en este capítulo del 25,14%.
  • Si comparamos los datos con los de 2019, la bajada de ingresos supuso un 8%; frente a ello, la contención en gasto de las parroquias ascendió al 20,70%.

Todo este esfuerzo de contención del gasto ha conseguido que las parroquias obtengan un resultado positivo de más de 600.000 €, lo que compensa las pérdidas de años anteriores: 103.226,06 € en 2018 y 398.730 € en 2019. Y permite a las parroquias enfrentarse a las necesidades asistenciales de 2021 y a la obligación de volver a enfrentar la devolución de los préstamos en moratoria temporal.

Otras instituciones diocesanas consolidadas

 Por lo que respecta al resto de instituciones que consolidan sus ingresos y gastos a nivel diocesano, podemos desglosar cuáles han sido las cantidades empleadas en la atención de sus fines:

  • La atención a los necesitados a través de Cáritas diocesana: 2.821.580,64 €.
  • Las ayudas a las misiones por la Delegación de Misiones: 216.550,70 €.
  • Con ese mismo fin, por medio de Obras Misionales: 582.413,79 €.
  • Ala realización de actividades pastorales y de atención espiritual en la Casa de Espiritualidad San Antonio: 146.569,97 €.
  • La atención a los sacerdotes jubilados en la Casa Sacerdotal San Juan de Ávila: 893.431,74 €.
  • Actividades de formación espiritual y en materias religiosas en el Instituto de Ciencias Religiosas: 50.578,49 €.
  • La formación de los seminaristas en el Seminario San Pelagio: 747.750,19 €.
  • De igual modo en el Seminario Redemptoris Mater: 91.470,37 €.

Fundaciones y otros organismos

 Las Fundaciones y otras instituciones son entidades que se incluyen en el art. V de los Acuerdos entre el Estado y la Santa Sede. Por ello, a nivel contable no consolidan con la Diócesis. Pero su labor es de gran importancia, abarcando ámbitos pastorales tan importantes como el educativo, el ocio y tiempo libre, la cultura, la atención a personas dependientes, proyectos en el tercer mundo y puramente evangelizadores.

Por ello, mostramos los empleos destinados por cada institución al cumplimiento de su concreta finalidad pastoral:

  • Fundación Gaudium (ocio y tiempo libre): 117.194,87 €.
  • Fundación Hogar Renacer (enfermos alcohólicos y dependientes): 674.800,00 €.
  • Fundación San Eulogio (Biblioteca y actividades culturales): 126.067,57 €.
  • Fundación San José (atención a sacerdotes enfermos): 83.640,89 €.
  • Fundación Santos Mártires (enseñanza): 15.390.634,42 €.
  • Manos Unidas (ayuda al Tercer Mundo): 1.144.704,82 €.
  • Cursillos de Cristiandad (evangelización): 116.243,22 €.

Las cuentas de cada institución se publican en el Portal de Transparencia de la Diócesis.

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José Luis Vidal es ecónomo de la diócesis de Córdoba

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