Padres putativos


Hoy he sorprendido a mi mujer diciéndole que estoy preocupado con algún padre putativo de nuestros hijos, ¿Cómo dices cariño? me contesta cariacontecida. Y tomando mi sillón por diván, comencé a compartir mi sospecha, mostrándole ya una sonrisa que le devolvió la tranquilidad con la que ella suele encarar la vida.

Es indudable que la educación de nuestros hijos es un derecho/deber fundamental e irrenunciable que tenemos los padres, pero la misma certeza contiene la opinión que afirma que otros ambientes, factores, personas…intervienen, con nuestra aquiescencia o sin ella, en esta apasionante pero complicada tarea de educar. De ahí la broma malsonante de llamarles “putativos”, pues pueden ejercen las funciones de padre o de madre sin serlo.

Ciertamente esta circunstancia no es nueva, la educación nunca ha sido una tarea exclusiva de los padres. Qué duda cabe que el colegio, mis amigos, la parroquia, mi calle, el cine, la televisión… han sido actores secundarios pero sin duda elementos indispensables a la hora explicar mi manera de entender y afrontar la vida. Reconocida la preferencia y privilegio, pero nunca exclusividad, que gozamos los padres en la tarea educativa, hay circunstancias que nos sitúan hoy en una posición mucho más complicada que la que disfrutaron nuestros padres al acometer la tarea que nos ocupa. Es más que evidente que ha desaparecido la casi total consonancia que existía entre lo recibido por la televisión, el cine, la calle y los principios o valores que se transmitían en el hogar. Hoy ciertamente encontramos en esos “padres putativos” más distorsión que refuerzo, lo que los convierte en preocupación y ocupación en nuestro quehacer como padres. Pero siendo importantes los citados, no me refería a ninguno de ellos en la anécdota con la que abría el relato. El dialogo con mi mujer tenía por protagonistas el dichoso smartphone y la dichosa Tablet.

Con mayor o menor dificultad y con mayor o menor profundidad podemos conocer o acercarnos a los amigos de nuestros hijos, a los ambientes que frecuentan, al colegio que lo instruye… pero quién me dice lo que mis hijos ven y escuchan en el dichoso móvil o en la dichosa Tablet. Por supuesto que hay “cortafuegos” y herramienta que restringen accesos en internet, pero considero que delegar en un software la educación de mis hijos es, cuando menos, confundir responsabilidad con audacia. Además, quién nos dice que un “inocente” youtuber, que en teoría explica estrategias para el juego “minecraft”, no transmite transversalmente opiniones, creencias, valores que no coinciden, cuando no contradicen la educación que es ofrecida en casa, o cómo saber la verdadera identidad de un nuevo y “encantador ciberfriend” … Sin demonizarla (es absurdo no reconocer y admirar lo maravilloso y mucho de bueno que tiene internet) es prudente saber de su enorme potencialidad para “educar” o “mal educar” y que como en cualquier ámbito, el dominar una herramienta (¡y hay que ver como la dominan!) desconociendo sus riegos, no es precisamente un buen binomio.

Todos sabemos que una educación fiscalizadora no es buena educación, de hecho si no escuchamos las conversaciones de nuestros hijos en el patio del colegio o en la calle, tampoco pienso que debamos hacerlo online. Por otro lado tampoco creo que los padres tengamos que convertirnos en auténticos “hacker”. ¿Qué hacer entonces? Una vez más los padres andamos buscando la “receta mágica” que nos ayude a superar cualquier problema educativo que se nos presenta. Quizás por ello lo primero sería recordar que educar es un proceso lento, paciente y constante, donde no existe esa inmediatez que precisamente internet nos ha inoculado y hace que la busquemos en todas nuestras acciones. La educación no funciona así, no se trata de un “clicK”. El tema que tratamos obviamente tampoco. Lo que sí nos ofrece, es otra nueva razón para dedicar más tiempo a nuestros hijos, para ESTAR con ellos (no es lo mismo pasar tiempo que “estar”) . No encuentro mejor camino que permita no sólo que nuestros hijos aprendan a usar internet de una manera autónoma, eficaz y reflexiva sino también que sea posible gozar de su confianza y que ésta nos permita conocer (siempre obviamente de forma parcial) lo que suelen ver, escuchar o hacer con la dichosa Tablet y lo que es más importante: lo que opinan, lo que piensan, las preguntas que se están haciendo, las respuestas que se están dando…Ese sería el mejor termómetro para percibir si la dichosa tablet es también en verdad “putativa” y está ejerciendo, y de manera eficaz, la función de padre/ madre sin serlo. En definitiva una vez más, mejor educar que espiar.

1 Comentario

  1. Querido Miki, amigo y vecino. Totalmente de acuerdo con tu artículo.
    El tema es muy complicado. En casa tengo dos fenómenos que cualquier día podrían decirme: Papa que me he hecho “youtuber” y tengo no se cuantos seguidores. Cosa lógica ya que nacieron con un movil debajo del brazo.
    En mi caso, con más de medio siglo en las espaldas, empecé con los Spectrum y Astra, desde entonces estoy informatizado y conectado con todo este mundo de internet y redes sociales. Entiendo que actualmente me hes imprescindible toda esta tecnología, y que esto debe influir en la educación de los hijos.
    Te leo en un diario digital y comento desde una tablet. Sin internet no seria posible.
    Por lo que se les debe educar en hacer buen uso. Que se sepa que lo colgamos en la red, ahí queda para el uso y disfrute de millones de personas. Internet nos da mucha información pero es más chivata que la abuela del visillo. Más de un@ me comenta, Javier ¿como sabes tu eso? Pues de lo que poneis en facebook, tu o tus amigos.
    Si queria comentarte sobre el Juez Calatayud, juez de menores, con más de 17.000 casos, como padre putativo para mis hijos no me disgusta. Declaraba hace unos días: “Hay que violar la intimidad de nuestros hijos, sin que nos pillen”. Vamos que tenemos que ser todo un Sherlock Holmes. Mejor que nadie es sabedor de los problemas con los excesos en el uso del movil y de internet; algunos deben de rehabilitarse por adicción, otros con intento de suicidio por haberle retirado el movil. Problemas muy graves que pueden destrozar toda vida familiar.
    Tema muy complicado.

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