#Acampadapatiodelosnaranjos


Concentración contra la Lomloe./Foto: Rafael Delgado

Hoy ha sido un día que en mi interior han surgido diversidad de cuestiones e incluso, en el ocaso de la tarde, y en una animada tertulia familiar, un incesante devenir de contradicciones y diatribas que me han invitado a reflexionar sobre el encuentro cultural y religioso.

No obstante, esta mañana me despertaba, sin ninguna duda, sabiendo que hoy me iba a poner un traje naranja. Es decir, hoy como demócrata que soy, tenía que gritar libertad. Sí. ¿Hay que gritar libertad en España? Yo te diría: sí. Sencillamente, porque un partido o varios partidos que dicen de sí mismos que son de izquierdas por defender y procurar la libertad, la igualdad, equidad, justicia… vienen a dispensarnos amor con sabor a esclavitud. La servidumbre a un estado totalitario.

Me entristeció profundamente, hace un par de días, escuchar cómo un paisano mío criticaba a aquellos que nos sublevábamos ante una ley que coarta la libertad y los derechos más fundamentales. Un paisano, que desde la más tierna infancia he considerado inteligente, que hemos disfrutado con Sabina, Serrat, … algo del Heavy Metal…, tragando mucho polvo y comiendo entre barrizales. Que nos hemos sublevado sencillamente porque buscamos algo tan simple como la libertad, ser libres, … y ¡oye! lárgate del Seminario por cantar libertad…, solo la libertad, y que ahora se pliega a los dictados de la dictadura de un pensamiento único, totalitario, excluyente.

Me sorprende que mi querida Isabel Ambrosio hoy no haya querido luchar por la libertad en Córdoba, ni tampoco mi amigo Pedro García, pero tampoco lo han hecho otros amigos y amigas socialistas, comunistas, de CCOO, ni de UGT…, sencillamente porque la dictadura comunista (hija de Lenin, Stalin…) les ha comido el tarro y han perdido la sensatez. Porque han renunciado a pensar por sí mismos y se han plegado a la ideología ya que eso es lo que toca. Y yo le pregunto a mi querida Isabel, Pedro, y otros amigos… ¿Soy felices? ¿Tenéis la conciencia tranquila? ¿Podéis llegar a decir que os ofrecéis a gobernar en contra de más del 50% de los cordobeses?. Más aún, ¿se puede llegar a gobernar contra alguien? ¿Gobernar no es servir al bien común de todos? De ser así ¿Isabel, Pedro García…, mis amigos socialistas y comunista… ¿por qué no habéis salido a defender a la ciudadanía cordobesa?

Concentración contra la Lomloe./Foto: LVC

Me alegra muchísimo que nuestro alcalde, José María Bellido, y el delegado de la Junta, Antonio Repullo, y parlamentarios como Andrés Lorite y también José Ramírez de Vox, senadores como Fernando Priego  hayan participado. Y en cambio Antonio Hurtado que se ha criado en las ubres del PSOE, – y ya no hablamos de IU o Podemos- ha optado por quedarse arropado en las sábanas de su camastro y, acumulando polvo la bandera que dice tanto amar, dormitar mientras miles de cordobeses gritaban: LIBERTAD.  Un personaje, Antonio Hurtado, que en tantísimos años no se le conoce un algo para Córdoba. Es el típico buhonero cordobés que vive del cuento parlamentario y del partido, así como muchos desconocidos y eminentísimos cordobeses que han vivido de calentar un sillón en el Congreso o en el Senado con el milimétrico esfuerzo de levantar un dedo, (ah, y con cuidado hacia a dónde apunta, porque está en juego el calor del asiento…)

Hoy en toda España se trataba de gritar libertad. Este Gobierno, con el mínimo apoyo parlamentario, se ha permitido decir que los padres a partir de ahora ya no podrán elegir la educación que desean para sus hijos, ni por asomo opinar sobre el colegio a elegir; ah, y los alumnos con discapacidad pasan al montón: Sí, dejan de ser personas para ser números… ya no valen por sí mismos, sino que valdrán en tanto en cuanto son útiles a la sociedad.

Estamos ante una política del descarte. Estos abanderados hipócritas de la libertad lo que quieren es enmudecernos. Silenciar la esperanza. Silenciar la vida. Y me fastidia, que desde dentro de la Iglesia, sí, empezando por los que tienen mitra y acabando por mí, no hemos salimos esta mañana a la calle para estar con nuestra gente… Hemos dejado que sean otros los que salen a las avenidas y plazas porque el precepto es el precepto y las campanas son las campanas. Hoy era para que todo callara. Sí, silencio al menos unos minutos, porque hoy, el Día de la Nueva Creación, moría la libertad en España, un don precioso de Dios dado al ser humano junto al don de la vida.

Nuestros obispos podrían levantar la voz. ¿No creen?  Se necesita valentía, pastores que no se les quiebre la voz cuando hablan de justicia social. España y Occidente en general necesitan de pastores, obispos, que a imagen del Buen Pastor no tengan ni un reparo en defender la libertad, la justicia y la verdad. En esta última afrenta a la libertad se les echa de menos. 

Ya es hora de que nos rebelemos. ¡Levantaos, no tengáis miedo! Ser libres como nuestro Padre Dios no hizo. Vivir siempre en verdad, sin miedo a ninguna autoridad, porque solo la verdad nos hará libres.

Siento una vergüenza atroz, cuando contemplo lo que está aconteciendo, ya que hace años que estábamos viendo lo que se avecinaba. Ni los superiores religiosos, ni los obispos, ni los directores titulares… salvo cuatro locos, desarmados, enamorados del don maravilloso de educar,  intuimos y descubrimos lo que finalmente constatamos. Voces a las que no se les quiso hacer caso ni mínimamente escuchar; a unos los callaron con traslados, o calumniaron y expusieron al escarnio público e incluso condenaron al silencio. Pero, mira por donde, el tiempo les dio la razón. Nos dio la razón.

No obstante, estos creyeron saber, no lo que creían saber hacer, (porque en modo alguno jamás sintieron su tarea como una vocación de Dios), sino sentirse llamados para amar: amar es educar, amar es educar en libertad.Pero ese lenguaje que no se aprende, es un lenguaje que nace del corazón de Dios. Ser maestro a imagen del Maestro, educar de corazón a corazón, educar desde un corazón traspasado, de un corazón que se derrama por amor.

Hoy sería un día para abstenerse del alimento y la bebida y asirse a las columnas de la Catedral de Córdoba. Me pregunto ¿estarán los presidentes de patronatos y todos los cargos directivos que se suceden dispuestos a encadenarse en las puertas de la Catedral de Córdoba?

Yo sí, si mi Obispo capitaneara esta bandera por la libertad estaría allí, pero, es más, si él me dijese ‘ve en mi nombre’, también estaría. Y si me dijese, ‘no puedo estar ni te puedo enviar, pero tampoco te lo voy a impedir’, allí estaría. Obediente a la Iglesia, defendiendo la libertad. Y, tú, ¿vendrías?

Contesta a este artículo. ¿Te unes a una acampada en el patio de los naranjos defendiendo la libertad de enseñanza? Acampar por la libertad en el patio de los naranjos. Vigilia de oración por la libertad en el patio de los naranjos de la Catedral.

No soy un loco, y si hay alguien que piensa como yo, comencemos con una acampada el primer domingo de adviento. Un nuevo Año Litúrgico, un nuevo Año de vida y salvación, un nuevo año para la libertad.

LIBERTAD PARA EDUCAR EN LA VIDA, EL AMOR, LA JUSTICIA Y LA PAZ.

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