Un aniversario inusual


Habrá drones sobrevolando San Basilio y sensores en los patios y en las calles para controlar el flujo de personas. La pistola de la temperatura apuntando al entrecejo

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Patio de la calle Marroquíes. /Foto: Europa Press

El Concurso de los Patios cumple cien años de su primera edición. Es un aniversario más que redondo para celebrarlo por todo lo alto, como así se preparaba antes de que la pandemia llegara en 2020 arransando todo a su paso. Una de las conclusiones que tenemos más claras por la convivencia con el covid-19 es que los planes a medio o largo plazo pueden no servir para nada. En un instante se pueden desbaratar y los tienes que sustituir por el día a día, por el mañana Dios dirá.

Esto es lo que ha pasado con el Concurso de Patios. El Ayuntamiento ha planificado varias opciones para decidir por la más adecuada en el último momento. Cuando se presentó la edición de este año ya se explicó que había un plan A, que sería el de mayo, y un plan B, consistente en aplazarlo todo a otoño en el caso de que no se pudiese celebrar en primavera.

La decisión A o B se iba a tomar el 23 de abril, casi una semana antes de que comenzara el Concurso de Patios, pero finalmente se ha adelantado a la vista de que las perspectiva permitían aventurarse con tiempo suficiente para que los visitantes de fuera de la capital contaran con tiempo suficiente para planificar en condiciones su visita a Córdoba durante estas dos semanas de mayo.

El Concurso de Patios cumple cien años y no se podía dejar pasar la ocasión este año de adaptarlo a las necesidades y restricciones actuales. Las colas en la calle son ya tan consustanciales al mismo como los tiestos con flores o el suelo enchinado recién regado. Pero las colas de este año no pueden ser, ni mucho menos, como las conocimos hasta hace un par de años.

Para ello, el Ayuntamiento ha dispuesto una serie de medidas tendentes a controlar el flujo de personas no sólo dentro de los patios, sino también en las calles. A partir de ahí se entra en la responsabilidad de cada uno, porque las autoridades de todo tipo podrán establecer las medidas que quieran, pero no pueden evitar que haya prácticas de riesgo a las que concurramos voluntariamente.

Habrá drones sobrevolando San Basilio y sensores en los patios y en las calles para controlar el flujo de personas. La pistola de la temperatura apuntando al entrecejo. Toda una película futurista para proteger una tradición secular. El futuro y el pasado, a la vez, en la calle Enmedio. Quién lo diría. 

Este aniversario del Concurso de Patio quedará huérfano de muchos actos que no se podrán celebrar por culpa de la pandemia y de las restricciones a las que no nos acostumbramos, pero el día de mañana, cuando se recupere la normalidad de verdad, miraremos con media sonrisa las colas, con distancia y mascarillas, de una edición de la que recordaremos mejor el olor del hidrogel que el de los alhelíes.