Falta de creatividad


En la mayoría de las ciudades optarán por las denominadas cabalgatas estáticas -¿Alguien ha explicado qué es esto?- o por limitar el aforo durante el recorrido

creatividad
Cabalgata de Reyes. /Foto: LVC

Una de las características más comunes en la sociedad actual es la falta de imaginación. Se mire por donde se mire se advierte que la creatividad está bajo cero, que estos tiempos tan apabullantes para algunas cosas no sirven para fomentar esta virtud tan necesaria y que ahora se echa tanto en falta.

En este momento cualquiera puede saltar y poner una ristra de ejemplos. Vale, todos son válidos, pero no es a eso a lo que me refiero, sino a que hoy se le llama creatividad a la adaptación propia de algo que han creado otros. Y encima lo aplauden. Si quieren, le pueden llamar plagio o lo que deseen, pero si uno es un poquito observador comprobará que lo que hoy se hace aquí ya se hizo ayer en otro sitio y que lo que me estás contando ya se lo he escuchado a otros. Así funciona esto: se mira a alrededor y se capta lo que interese para beneficio propio.

Que nadie se vaya a dar por aludido, porque este páramo está en lo privado y en lo público, en lo oficial y en lo civil, en lo religioso y en lo laico. Poco a poco, como si fuera una mancha de aceite, esta situación se ha extendido capilarmente y ya no queda rincón libre de ella.

¿Qué concejal de España fue el primero al que se le ocurrió poner la escultura más horrorosa de occidente en el mismo centro de una rotonda? Este hombre, cuya acción es digna de ser contemplada en el Código Penal, lo hizo sin pensar en la trascendencia que tendría su iniciativa, pero inconscientemente puso la semilla de una planta carnívora que creció desmesuradamente y no sólo ha devorado nuestras ciudades sino también nuestras retinas. 

Como decía, esta tendencia ha llegado hasta el más oculto resquicio y nadie escapa a ella. Ni las cofradías. Con esto de la pandemia, se le ocurrió a una lo del acto de veneración -que en muchos casos supone poner a la imagen a mayor distancia de la que está a diario de sus fieles- y a partir nació la pandemia cofrade -otra más- de la falta de imaginación. ¿Hablamos de la Madrugada?

La llegada del coronavirus ha hecho que todo, absolutamente todo, haya cambiado. Hay que buscar alternativas para la celebración de lo que hasta ahora celebrábamos con normalidad. Aquí no gana quien lo haga mejor, sino quien dé el primer paso. Después, todos harán lo mismo. Eso fijo.

Ahora mismo, en estos días, nos encontramos en plena fase de diseño de esta Navidad distinta que viviremos dentro de unas semanas y todo son preguntas. ¿Qué se hará con las campanadas de fin de año? ¿Habrá Misa del Gallo?

Aquí en Córdoba se ha dado un paso importante a la hora de buscarle una alternativa a la Cabalgata de Reyes Magos. En esta semana conocíamos que se sustituirá por un paseo en globo aerostático por el cielo de la ciudad. La noticia ha pillado por sorpresa a todo el mundo y ante la originalidad de la propuesta, ni los pejigueras de guardia en las redes sociales han podido tirar de argumentario para crispar un poquito a lo pocos que les hacen caso. Les ha pillado desprevenidos.

El Ayuntamiento de Córdoba ha dado el primer paso y estoy convencido de que en más de un Ayuntamiento descolgaron el teléfono esa misma mañana para ver si podían conseguir tres globos con los que surcar el aire de sus respectivas localidades. A lo mejor alguno encontró avionetas en vez de globos, pero descartó la propuesta porque iba a recordar mucho a las que tiraban balones de Nivea en las playas de España.

En la mayoría de las ciudades optarán por las denominadas cabalgatas estáticas -¿Alguien ha explicado qué es esto?- o por limitar el aforo durante el recorrido. Ni en un caso ni en otro le arriendo las ganancias al concejal que tenga el marrón de organizarlo.

Como se ve, la propuesta de la Cabalgata que tendrá Córdoba en la víspera del día de Reyes será diferente, con personalidad, con esa creatividad que es fruto tanto del esfuerzo como de la casualidad. Aquí se ha dado el primer paso. Ha habido creatividad y originalidad. Ya verá usted como lo copian.