Unidad, innovación y trabajo

22

Estos galardones chequean también la evolución de un sector en constante progreso, que factura al año en la provincia más de 1.300 millones de euros

Público asistente que llenó el salón de actos del Obispado. / Foto: José Ignacio Aguilera

La entrega de los premios ‘Felipe González de Canales’ al sector agrario son muchas cosas a la vez. La más evidente de todas es, lógicamente, el reconocimiento a personas, empresas, cooperativas y colectivos que son un ejemplo para el resto de la sociedad desde el ámbito agrario y ganadero. Esta gala celebrada el pasado miércoles en el Palacio Episcopal con el patrocinio del Cabildo Catedral, Asaja Córdoba y La Voz de Córdoba es, también la oportunidad de mostrar de forma pública y conjunta el estado de salud de un sector económico de considerable peso en la provincia y que lleva hasta el más lejano rincón del planeta el nombre de Córdoba como sinónimo de calidad.

Estos galardones chequean también la evolución de un sector en constante progreso, que factura al año en la provincia más de 1.300 millones de euros, que mira al frente sin perder de vista sus raíces, con una componente claramente vocacional. Pasaron los tiempos de la obligación de trabajar en el campo, porque la sociedad ofrece desde hace décadas alternativas para cambiar de rumbo. Esto hace que quienes se congregaron el miércoles en la entrega de estos premios no lo hicieran con gesto mohíno, obligados por una condena casi de origen bíblico, sino que se les viera cruzar el patio del Palacio Episcopal con el orgullo de defender algo que sienten muy dentro, pese a los reveses meteorológicos y a las trabas de las administraciones, que nunca faltan.

Enrique González, galardonado con el premio al Joven Emprendedor, a sus 37 años, y con casi dos décadas de trayectoria, definió de forma nítida el espíritu que unía a los centenares de personas allí congregadas: “El campo no es un medio de vida sino una forma de vida”. Así de claro. Esta afirmación trasciende lo meramente productivo y económico para definir otros perfiles, no menos interesantes, que dan sentido a lo que ocurre cada día más allá de los límites de la gran ciudad. El campo es también una cultura, una estética, un refugio de tradiciones de todo tipo que ahora se están descubriendo como atractivo de primer orden por el urbanita que busca una desintoxicación de asfalto.

Pero esta vinculación con el pasado no ha impedido, en absoluto, a los agricultores y ganaderos cordobeses ponerse al día y derribar fronteras. Las exportaciones en aceite de oliva, el producto estrella de la provincia, supusieron casi 700 millones de euros en la última campaña, y si un cultivo no rinde lo suficiente se busca otro. Esto hace que la innovación sea una componente casi consustancial al campo cordobés en nuestros días, donde ya hay expertos en el cultivo del almendro, el pistacho o la quinoa, algo impensable hace solo una generación. El miércoles se escuchó la frase de que “hoy no se entenderían Los Pedroches sin Covap”. La que nació hace 60 años como cooperativa lechera es hoy mucho más, articula a toda una comarca y su nombre es sinónimo de producto de calidad. Los cordobeses de hoy estamos acostumbrados a su presencia, pero qué hubiera ocurrido, como dijo Ignacio Fernández de Mesa, si Ricardo Delgado Vizcaíno no hubiera puesto en marcha esta unión de los ganaderos del norte de la provincia. Si esto hubiese sido así, hoy estaríamos hablando de una cosa muy distinta.

Por todo esto, lo que se pudo vivir y compartir en la noche del pasado miércoles en el Palacio Episcopal queda resumido en las palabras de Felipe González de Canales, que da nombre a estos premios, el visionario que supo revolucionar el agro cordobés y que sigue siendo el gran gurú del sector, con análisis que marcan con nitidez el futuro. Pidió a los presentes “unidad, innovación y trabajo”, una hoja de ruta que hay que cumplir para lograr que el agro cordobés sea la salvación de una provincia casi sin industria y con un sector servicios al que le quedan aún asignaturas pendientes por aprobar.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here