El nacimiento de un personaje


Cristian Menacho, a su salida de los Juzgados.  (personaje)
Cristian Menacho, a su salida de los Juzgados. /Foto: LVC

La ciudad de Córdoba no es muy dada a la creación de sus propios personajes, pero en el momento en el que nace uno lo cuida de tal manera que en breve plazo de tiempo pasa a formar parte del imaginario popular. A partir de ese instante, ya no hay que explicar quién es, pues en la barra del bar o en la reunión entre amigos con sólo nombrarlo no sólo sabemos toda su historia, sino que estamos al tanto de la última protagonizada por él. Los personajes cordobeses son un grupo escogido y selecto que no tienen nada en común más allá del conocimiento generalizado de sus hazañas, sean en la materia que sean.
La última incorporación a este catálogo ha sido la de Cristian Menacho, un joven que saltó a la esfera pública antes del verano cuando se desvelaron las tropelías cometidas por él y por su madre a través de la Fundación Guadalquivir Futuro y Jóvenes hacia el Futuro, dos organizaciones afines al PSOE y receptadoras de fondos para desempleados a los que ellos, sin escrúpulos, les pedían mordidas de 500 euros, como si fueran a apadrinar un niño en África. Esto no pasaría de ser una sinvergonzonería más de no ser por el caldo de cultivo en el que se ha larvado todo este caso.
Para comprender lo ocurrido en el entorno de estas dos fundaciones hay que conocer primero a la madre, a Ángeles Muñoz, conocida en el Polígono Guadalquivir como Ángeles la de Jerez, así como su peculiar personalidad, que la convirtió en algo así como en una autoridad sin cargo. Ella sola, con descolgar el teléfono, podía resolver un problema en la instancia que fuera o generarlo para provocar un dolor de cabeza en el adversario. Así de fácil.
Pero, claro, Ángeles Muñoz no tenía esta fuerza porque sí, sino porque alguien se lo permitía y ese alguien no es otro que la estructura provincial del PSOE, y esto no es una suposición. En la última visita que Pedro Sánchez hizo a Córdoba lo pasearon por el Sector Sur y le organizaron un acto en los terrenos donde manda la madre de Cristian. Allí, cómo no, cogió ella el micrófono y desveló la clave de su éxito cuando afirmó ante todo el mundo que Juan Pablo Durán era su “muro de las lamentaciones”, ya que acudía a él cada vez que tenía un problema.
La actitud de la ejecutiva provincial del PSOE cordobés en los últimos meses, de silencio absoluto, conforme se iban confirmando las irregularidades cometidas por Menacho y por su madre, confirman que la relación entre ambas partes era más estrecha de lo que puedan intentar hacernos creer, a lo que hay que sumar la tibieza en el caso de la delegada del Gobierno de la Junta, Rafaela Crespín, responsable en Córdoba del dinero repartido. Como prueba está el paripé respecto al cargo de Cristian como máximo responsable de Juventudes Socialistas en la capital. La organización provincial le pidió que dimitiera y cuentan que la pedorreta que hubo como respuesta se escuchó de punta a punta de la avenida del Aeropuerto. Ángeles y Cristian se sentían fuertes en el PSOE.
El partido ni se inmutó cuando la Inspección del Trabajo levantó un acta con todas las irregularidades, ni cuando el consejero José Sánchez Maldonado informó en el Parlamento andaluz de la sanción impuesta de 46.000 euros y de la petición de devolución de las ayudas recibidas por importe de 305.000 euros, nada menos. Tampoco pestañeó cuando el caso llegó a los tribunales ni cuando han llamado a Menacho a declarar como investigado, antes imputado.
Este caso de la Fundación Guadalquivir Futuro podría acabar como otros muchos más de de corrupción de no ser por lo ocurrido en los Juzgados cuando Cristian sufre una crisis de ansiedad -algo de lo que nadie está libre- y su madre se encarga de elevarlo al Parnaso de los personajes cordobeses con una puesta en escena y un comportamiento muy digno de ella pero muy propio de un sainete de tercera categoría. La salida de madre e hijo de los Juzgados cordobeses ha quedado plasmada en unas fotografías que no tardaron en copar las redes sociales, con comentarios de todo tipo o, incluso, con memes que suponen la consagración de Cristian como el valor emergente de un nuevo personaje local que promete dar mucho de qué hablar en los próximos meses. Al tiempo.

1 Comentario

  1. Se quedará en un artículo bastante cómico para quien no haya vivido y sufrido los desmanes de estos personajes (en plural, porque la manzana simplemente no pudo caer lejos del árbol).

    Enhorabuena al autor, por este muy acertado análisis de este episodio, del que me alegro y espero un justo desenlace para sus protagonistas; se acabó el esplendor de esta sucia dinastía de nobles infames cobijados por el peor PSOE que se haya visto en Córdoba.

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