Planos cofrades


Foto: Rafa Montenegro

Quien crea que la fotografía cofrade es fácil es porque nunca se ha tomado la molestia de acercarse a este mundo: un mundo que está en continuo movimiento; con muchos problemas para que el fotógrafo se pueda mover, mucha gente, a veces muy poco espacio; problemas de luminosidad, calles oscuras, con muy poca luz, o luz demasiado amarilla… Quien crea que la fotografía cofrade es fácil es porque nunca se ha tomado la molestia de acercarse a este mundo: un mundo que está en continuo movimiento; con muchos problemas para que el fotógrafo se pueda mover, mucha gente, a veces muy poco espacio; problemas de luminosidad, calles oscuras, con muy poca luz, o luz demasiado amarilla…

Pero si no es fácil hacerle una buena foto a un palio o a un paso de Cristo, menos aún lo es a un paso de misterio. El misterio tiene varias Imágenes lo que trae consigo que, compositivamente, la cosa se complique: unas estorban a otras, la Imagen principal está tapada por la secundaria o está muy atrás; si es de noche hay que abrir el diafragma para que entre más luz, pero a su vez, la profundidad de campo (la cantidad de imagen que está enfocada) disminuye; etc. etc.

Vamos a aprovechar el tema de los misterios para hablaros de los distintos tipos de plano que existen en fotografía según el ángulo de disparo de la cámara (dejaremos para otra semana los planos según la situación del elemento protagonista de nuestra fotografía).

Plano Normal: Es el plano en el que la cámara está paralela al suelo, por lo que no hay angulación de la misma. El elemento a fotografiar está, prácticamente, a la altura de la cámara.

Foto: Jose León

Plano Picado: Es el plano en el que la cámara está por encima del elemento protagonista de la fotografía. Este plano hace más pequeño al protagonista de nuestra foto, haciéndolo parecer inferior. En el lenguaje audiovisual, esto sirve para transmitir una situación de indefensión, sumisión, inferioridad, simpatía, lástima o inseguridad del sujeto fotografiado hacia el espectador.

Plano Contrapicado: Es el plano en el que la cámara está por debajo del elemento protagonista de nuestra foto. Este plano consigue hacer más grande al protagonista de la foto, dotándolo de potestad, autoridad, influencia, seguridad, etc.

Foto: Francisco Gómez Sanmiguel

Plano Cenital: Es el plano en que la cámara está justo encima de nuestro elemento protagonista, mirando directamente hacia el suelo. Es muy llamativo porque no es muy común. Tiene un efecto estético de la imagen.

Foto: Antonio José Jiménez

Plano Nadir: Es el opuesto al plano cenital; es el plano en que la cámara está justo por debajo del elemento protagonista, mirando completamente hacia arriba. Al igual que el anterior, es muy llamativo por ser muy inusual. Se usa a nivel estético para dar dramatismo, interés a la escena o dinamismo.

Foto: Araceli Roldán

Plano Holandés: Es un plano que no excluyente con el resto de planos vistos; en este caso la angulación con el suelo es indiferente, lo que prima, en este plano, es la angulación con respecto al horizonte. Se consigue inclinando la cámara y dejando el horizonte en diagonal. Se le conoce también como “plano aberrante”. Comunica al espectador un efecto de inestabilidad, a la vez que sirve para dar dinamismo a la escena.

Foto: Antonio Salazar

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