Se llama serpiente de verano


Pero como ocurre cada verano, entre la sequía informativa y los ediles de segunda fila que se quedan de guardia, todo confluye para lanzar titulares

Agosto es un mes que se caracteriza por la escasez de noticias, y las agendas informativas se reducen a los sucesos que puedan ocurrir, las actividades culturales y las fiestas patronales. Poco más en un periodo estival en el que la mayoría de los políticos están de vacaciones y los asuntos del día a día, en esa habitual rutina de convocatorias de prensa, se reduce considerablemente.

Pero como todos los veranos y ante la avidez de información aparecen las denominadas serpientes de verano, que suelen ser temas anecdóticos, menores o curiosos y que alimentan a los periodistas y la opinión pública durante algunos días que pueden llegar a un par de semanas como mucho. Esta semana, en Córdoba, hemos asistido a uno de esos fenómenos estivales con el asunto de Canvax y la adquisición, por parte del Ayuntamiento – y en concreto del Instituto Municipal de Desarrollo Económico y Empleo (IMDEEC)-  del edificio Orión en Rabanales 21, libre de cargas, para instalar la incubadora de empresas biotecnológicas Córdoba Biotech. Un hecho que ha conllevado la rescisión del contrato de alquiler de  Canvax y, según han denunciado desde la oposición municipal, la “expulsión” de una empresa investigadora “histórica”.

Como desde el propio Imdeec han matizado, no se trata de esa ‘empresa histórica’ (Canvax Biotech), que ahora tributa en Valladolid, y que la actual Canvax Reagents es el resultado de la compra venta producida el pasado año entre ambas empresas, algo que dejó sensiblemente reducida la plantilla de la actual (de 20 trabajadores a 6) en unas instalaciones que solo ocupaban algunas partes del edificio ahora adquirido por el ente municipal.

Pero como ocurre cada verano, entre la sequía informativa y los ediles de segunda fila que se quedan de guardia, todo confluye para lanzar titulares, buscar las habituales y lógicas cuotas de protagonismo, y fomentar una confusión que suele tener el mismo recorrido que el propio mes de agosto.

Aunque evidentemente es un asunto que merecerá la atención que los propios acontecimientos y novedades – si las hubiera-  marquen, sí que se puede decir sin temor a equivocarnos que con Canvax ya hemos tenido en este agosto nuestra particular y doméstica serpiente de verano.